Septiembre 18 de 2010 Por Rafael Nieto Loaiza
Hay propuestas bien intencionadas que tienen espantosas consecuencias. Una de ellas es la de penalizar a quienes paguen extorsiones. “Quien pague una extorsión será visto como un auxiliador del crimen”, dijo el Ministro de Defensa. Supongo y concedo que el propósito de lo dicho por Rivera ha de ser el de desincentivar un delito que, en los últimos meses, se percibe como creciente.












