Dicen que Santos tenía planeado un viaje de su Canciller a Venezuela, del mismo tenor del que hizo a Quito, para que Chávez viniera a su posesión.
Dicen que a Uribe le molestaba, porque preveía que sus críticos alegarían que la mala relación con el Teniente Coronel de al lado era resultado de antipatías personales o de diferencia de estilos entre los dos gobernantes.
Dicen también que le preocupaba que la comunidad internacional creyera que las denuncias permanentes de colaboración con las Farc y el Eln no eran sino