ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Peláez y Gardeazábal agosto 1 de 2018
Escucha"#PEGA Peláez y Gardeazábal, agosto 1 2018" en Spreaker.
Mostrando entradas con la etiqueta Diego Mora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diego Mora. Mostrar todas las entradas

BOGOTÁ-OSLO- LA HABANA

 OPINIÓN | Por: DIEGO MORA | Publicado: oct. 17, 2012 
En Colombia ya conocemos los alcances y la maldad, sin límite, que tienen las Farc, su avanzada de terror completa más de cuatro décadas y algunos de nosotros no podemos decir que hemos vivido un solo día en paz.
Lo que empieza mal termina mal y lo que pretende hacer el gobierno con los terroristas de las Farc no tiene ni pies ni cabeza...
Todo parece indicar que el proceso de “diálogo” con el grupo terrorista más antiguo del mundo -Farc- iniciará esta semana en Oslo después de sufrir un retraso, según nos informaron, por la lentitud en suspender la orden de captura que desde hace algunos años tienen los voceros de este grupo, en su mayoría por crímenes atroces y de lesa humanidad.

He expresado mi posición con respecto de este proceso, desde que me enteré, gracias a las denuncias del expresidente Uribe, que el gobierno Santos adelantaba de manera clandestina acercamientos para negociar un cese definitivo del conflicto.

Lo he repetido hasta la saciedad y no me cansaré de hacerlo: lo que empieza mal termina mal y lo que pretende hacer el gobierno con los terroristas de las Farc no tiene ni pies ni cabeza, si la primera condición para los ilegales no es el cese de hostilidades.

Al terrorismo no le cuesta absolutamente nada dejar sus acciones armadas que atemorizan a la población civil.

En Colombia ya conocemos los alcances y la maldad, sin límite, que tienen las Farc, su avanzada de terror completa más de cuatro décadas y algunos de nosotros no podemos decir que hemos vivido un solo día en paz, así que considero que no tienen ningún punto que demostrar, no es necesario que asesinen a un niño de tres años y a su padre en Arauca, ni que dejen sin luz a Tibú, ni que sigan sembrando minas antipersonales para que soldados en Ituango las pisen y mueran o en el “mejor” de los casos queden desmembrados.

No “señores” de las Farc, Colombia solo les exige mostrar voluntad de paz, sé que es mucho pedir, pero si van a armar un show en Oslo y después en La Habana, es más creíble si dejan de asesinar, masacrar, extorsionar, sembrar minas, derribar torres de energía y además dejan de secuestrar y nos cuentan toda la verdad sobre aquellas personas de las que nada se sabe hace algunos años.

Sí, víctimas que aún tienen quien las llore, parientes que en una muestra de valor se reunieron en la Plaza de Bolívar para denunciar la desaparición de sus seres queridos, más de 550, de acuerdo a País Libre y la Asociación Madres de la Candelaria.

Por último: creo en la paz, quiero la paz. No creo en este proceso de paz, no quiero este proceso de paz.

Ahí está la diferencia, mi diferencia; no entiendo en qué momento estar en contra de las Farc se convirtió en sinónimo de estar en contra de la paz. ¿Acaso no es todo lo contrario?
Twitter: @DiegoMorita

EUFEMISMOS SANTOS

3 de mayo de 2012 | OPINIÓN | Por: DIEGO MORA
El presidente Santos se convirtió en foco de comentarios y críticas durante su gobierno más por sus desaciertos que por sus buenas ejecuciones, aunque estas han sido pocas.
Se caracteriza el Presidente por emitir un discurso cuadriculado, con cálculo político y ahora populista, pero a la vez incoherente.
¿Qué tal regalar 100 mil casas para contrarrestar las encuestas?

Ese discurso también está lleno de eufemismos. La "mano negra", para señalar, al aire, a aquellas personas que discrepan del gobierno y que según Santos solo quieren hacerle daño al país.

La "maldita niña", refiriéndose al duro invierno que nos azotó, azota y azotará y el cual no tiene ninguna solución, un ejemplo claro es Gramalote, que espera y exige que Santos les cumpla lo que les prometió.

Los "idiotas útiles", que maximizan el accionar del terrorismo, porque para Santos los muertos diarios y los atentados terroristas siguen siendo un asunto de percepción.

Después de la masacre en Caquetá que deja tres militares y un policía muertos, además un periodista francés secuestrado, el gobierno en cabeza del Ministro de Defensa expresó, en una clara referencia a Uribe, que "los enemigos del gobierno no pueden usar a los soldados caídos para hacer política".

Señala el gobierno del presidente Santos a Uribe como su enemigo y además lo acusa de estar haciendo política al rechazar, vehementemente, el accionar terrorista en el país y por lamentar la muerte de aquellos héroes de la patria que cada día se juegan la vida por salvar la nuestra.

Hacer esta referencia e involucrar directamente a Uribe significa que Santos no fue capaz de aguantar la crítica, merecida, de su predecesor. Uribe se ganó a pulso el derecho de opinar en Colombia, sobre todo si sus comentarios van dirigidos a un gobierno que se eligió con sus bases y con la promesa de continuar su legado, pero que en cuanto pudo le dio la espalda y lo mandó al pasado.

¿Quién critica al gobierno es su enemigo? Si en este caso Twitter es el medio debería, presidente Santos, pedirle a quien maneja su perfil en esa red social que le lea algunos mensajes de los que recibe a diario y así se dará cuenta, según su rasero, de que tiene más enemigos de los que cree.

Por último: Uribe lleva más de 30 años de vida pública, es y ha sido coherente en su discurso y siempre está haciendo política, así que esta acusación desconoce de tajo quién es él, lo que representa para el país y su amor por Colombia. Eso no se hace presidente Santos, eso no se hace.

Fecha: Mayo 2, 2012

SOY UN IDIOTA ÚTIL

29 de febrero de 2012 | OPINIÓN | Por: DIEGO MORA

Discúlpeme, señor Presidente Juan Manuel Santos, por ser un idiota útil y magnificar los actos terroristas de las Farc.
Discúlpeme, usted, por sentir que nos jugó sucio y nos utilizó a más de nueve millones de personas que votamos para que fuera Presidente
Le pido, por favor, que sepa perdonar semejante osadía al opinar sobre la situación actual del país y espero también que sepa disculpar a algunos otros millones de idiotas útiles en Colombia y en el mundo que no saben callar ante los recientes hechos violentos.

Discúlpeme, Presidente Santos, por no hacerle caso y negarme a creer que todo es cuestión de "percepción", tal y como usted, a través de los medios y las redes sociales, lo ha expresado. Me gustaría saber si los familiares de los muertos recientes en Nariño, Cauca y Tolima creen que la pérdida de sus seres queridos es solo percepción.

Discúlpeme, señor Santos, por sentir dolor e impotencia al ver cómo un país que avanzaba a paso firme por el camino de derrotar la violencia, se detiene y retrocede gracias a su mala conducción y a la falta de coherencia en su discurso, que ha permitido que el terrorismo se tome confianza nuevamente e intente negociar sembrando el terror y la desesperanza en nuestra sociedad.

Discúlpeme, usted, por sentir que nos jugó sucio y nos utilizó a más de nueve millones de personas que votamos para que fuera Presidente, a punta de mentiras y haciéndonos creer que mantendría vivas las tesis del Presidente Uribe, continuando por el camino que él nos mostró; mejorando lo malo, haciendo lo que faltó y fortaleciendo lo bueno.

Pero no, en cada oportunidad, en cada salida, en cada discurso, usted desvirtúa la plataforma que lo llevó a la Casa de Nariño, y a mí me enseñaron que eso es deslealtad.

Discúlpeme por estar decepcionado de lo que usted representa en estos momentos, por haber participado en su campaña, por haberme puesto su camiseta. No diré que me arrepiento del voto, pues de las opciones que había, usted era la mejor; no me quiero imaginar cómo estaría el país en manos de Antanas Mockus.

Hoy quisiera poder retroceder el tiempo y votar en blanco, pero como no puedo hacerlo debo asumir la decisión que tomé, pero entienda que eso no significa ser un ciudadano pasivo, lo que me convierte, según usted, en un idiota útil. ¿Y sabe? Me siento orgulloso de serlo y lo seré hasta el 7 de agosto de 2014, cuando usted deje el gobierno. Por último, no se le olvide que se gobierna desde las calles y con la gente, no desde los micrófonos y los medios de comunicación o los clubes de golf posando para la foto.