ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Peláez y Gardeazábal agosto 1 de 2018
Escucha"#PEGA Peláez y Gardeazábal, agosto 1 2018" en Spreaker.
Mostrando entradas con la etiqueta medios anti-uribistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medios anti-uribistas. Mostrar todas las entradas

¿Persecución contra el uribismo?

27 de enero de 2012 | La Claridad  | Por: Paloma Valencia Laserna

Aducen los uribistas es que a los funcionarios del gobierno Uribe se los investiga por hechos que han sido tradicionales en el quehacer político de Colombia y por esos mismos hechos no se había investigado nunca a nadie.  
Hay una tendencia a investigar a la cúpula del uribismo. El hecho no sería sospechoso si por hechos similares se investigara a otros sectores de la política colombiana. La aplicación selectiva de la ley (me refiero a que en el país se puede estar escogiendo a quién investigar) puede convertir el sistema judicial en un mecanismo capaz de persecución política.
Este podría ser el caso de Luis Carlos Restrepo; el país ha tenido noticia de que en los procesos del Estado, que ofrecen beneficios para los afiliados hay muchísimas personas incluidas sin tener derecho. El fraude al Estado se ha dado a lo largo de la historia en incontables ocasiones; en los terremotos miles de personas llegan al lugar de la tragedia para beneficiarse de los auxilios estatales. Sabemos que las listas de desplazados están infladas con ciudadanos que no fueron víctimas. Pero si observamos los hechos más recientes tenemos al menos tres que comparten las mismas características: falsos desmovilizados; falsos desplazados y falsas víctimas.
Los tres casos no son ninguna novedad y son un desarrollo más de una cultura donde la corrupción es habitual. Lo que es extraño es que sólo en el caso de Restrepo, los falsos desmovilizados, hay movimiento judicial contundente. En los otros casos se anuncian cosas pero no hay investigados. No era función del Comisionado de Paz establecer si los reinsertados eran o no parte de los grupos ilegales, esa función -por ley- corresponde a la Fiscalía. La constitución como parte civil de la Presidencia de la República en el proceso contra Restrepo contrasta con que para los otros casos -con las mismas características- no sólo no se consideran víctimas, sino que ni siquiera hay declaraciones contra los vinculados en esos hechos. No se trata de que si saben o no si Restrepo es culpable; en proceso las pruebas no han sido develadas y por lo tanto la Presidencia no puede saberlo.
Otro argumento que aducen los uribistas es que a los funcionarios del gobierno Uribe se los investiga por hechos que han sido tradicionales en el quehacer político de Colombia y por esos mismos hechos no se había investigado nunca a nadie. La pregunta que surge está dada por la tensión que supone el que efectivamente haya una desviación de la conducta que la ley ordena y al mismo tiempo una costumbre social que respalda el comportamiento alejado de la ley, y ha sido soportado por la administración judicial que no ha perseguido a nadie por esos hechos.
El delito más grave de Agro ingreso Seguro es la contratación con el Iica -organismo de la OEA-, pues el proceso no debería haber sido hecho por un convenio interinstitucional sino a través de una licitación de la Ley 80. Dejemos de lado los argumentos jurídicos que soportan el haber elegido el convenio sobre la licitación y aceptemos que esos convenios son ilegales. Lo grave del asunto es que la mayoría del Estado ejecuta con ellos gran parte de sus recursos; así se ha hecho pese a las advertencias de la Contraloría. Los convenios con entidades multilaterales han sido útiles y usuales. Si se está seleccionado a quién sancionar, habría una injusticia al tratar casos iguales de manera diferente. Más aun cuando por estos hechos se le da -con rebajas- al Viceministro una pena de 10 años (donde se habla de un peculado a favor de terceros, siendo el Iica el beneficiario), cuando a los Nule les dan 7 años y medio.
Y, a la hora de valorar los testimonios, contra los uribistas se aceptan testigos mentirosos y señalados así por muchos; en cambio cuando ese mismo tipo de personajes -hampones de notorio recorrido en la delincuencia- se refieren a miembros de otras ideologías la sana critica del testimonio los rechaza.

Uribe acusa a Santos de presionar a Justicia, en caso Luis C. Restrepo

23 de enero de 2012 | ACTUALIDAD | Por: REDACCIÓN POLÍTICA

Uribe reaccionó, como lo había anunciado desde el pasado viernes, a la decisión que el gobierno del presidente Santos tomó desde inicios de este mes y a petición de la Fiscalía…

"Prejuzga", ejerce "presión a la justicia" y "olvida su condición de jefe de Estado", aseguró.

El ex presidente Álvaro Uribe afirmó este lunes que el presidente Juan Manuel Santos presiona a la Justicia colombiana, al constituirse en víctima dentro del caso contra el ex comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo.
Uribe reaccionó, como lo había anunciado desde el pasado viernes, a la decisión que el gobierno del presidente Santos tomó desde inicios de este mes y a petición de la Fiscalía, de declararse "víctima" dentro del proceso penal contra Restrepo, por presuntas falsas desmovilizaciones.

En su comunicación, Uribe dijo que es obligación del Presidente de la República, por mandato de la Constitución según arguye, "discrepar de la justicia, no obstante su independencia, cuando los hechos y decisiones lo ameriten".

La siguiente es la declaración del ex mandatario:
La Presidencia se constituye como víctima en caso contra Luis Carlos Restrepo Excomisionado de Paz

En la decisión de la Presidencia de la República de constituirse como víctima en el caso anunciado por la Fiscalía de imputar delitos al dr Luis Carlos Restrepo, Excomisionado de Paz y a unos integrantes del Ejército, hay apresuramiento, prejuzgamiento, presión a la justicia, falta de análisis de hechos conocidos por la Presidencia y olvido de la condición de Jefe de Estado que la Constitución asigna al titular de esta institución. Alega la Presidencia que debe recuperar los dineros que su presupuesto ejecutó en una desmovilización fraudulenta.

Apresuramiento:

La Sala Penal de la Corte Suprema ha hecho claridad que es en la audiencia de acusación cuando se formaliza la constitución de víctima, en el caso en mención la Fiscalía ha anunciado la audiencia de imputación, que es anterior a la de acusación.

Prejuzgamiento:

Anunciar la Presidencia que se constituye en víctima sin un análisis de los hechos y del material probatorio que se supone la Fiscalía debe revelar en la audiencia de acusación, equivale a prejuzgar en contra del dr Restrepo y de integrantes del Ejército Nacional incluidos en la noticia de imputación, o pudiera interpretarse que la Presidencia posee información privilegiada en contra del dr Restrepo.

Presión a la justicia:

La decisión de la Presidencia avala, sin análisis, la determinación de formular la imputación, con lo cual se transmite el mensaje de estar de acuerdo con la Fiscalía en contra del dr Restrepo y de los integrantes del Ejército, que a su vez se convierte en una presión a los jueces para aceptar la imputación, encarcelar y condenar a estas personas.

Falta de Análisis de Hechos conocidos por la Presidencia:

La Presidencia de la República debe tener conocimiento de la manera transparente, honesta y firme como siempre procedió el dr Restrepo, entonces comisionado de paz, quien, además, actuó lealmente con las Fuerzas Armadas, como ante mi lo reconocían sus altos mandos. Esta circunstancia fue conocida por el Ministerio de Defensa, durante tres años dirigido por el actual Presidente de la República, dr Juan Manuel Santos. El dr Restrepo no solamente coordinó con el Ministerio de Defensa las desmovilizaciones individuales, también en las colectivas mantuvo al tanto de los hechos a esa cartera, y en el caso particular de la Cacica Gaitana se ciñó estrictamente a la inteligencia militar, cuya buena fe debe reivindicarse.

La defraudación criminal en este caso no puede empañar las más de 52 mil desmovilizaciones, en su mayoría conducidas por el dr Restrepo, siempre con su rectitud. La Fiscalía parece ignorar a un testigo que dice haber recibido oferta millonaria de parte de criminales para acusar al dr Restrepo en represalia por la extradición de paramilitares.

Olvido de la condición de Jefe de Estado que ostenta el Presidente de la República:

De acuerdo con el Artículo 188 de la Constitución, el Presidente de la República se obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos, deber que exige incluso discrepar de la justicia, no obstante su independencia, cuando los hechos y decisiones lo ameriten.

Podría alegarse que la constitución de la Presidencia como víctima favorece al dr Restrepo, antiguo funcionario de esa entidad afectada por la defraudación que se alega. Así sería de no incluir la anunciada imputación al dr Restrepo, pero ocurre todo lo contrario, al ser este imputado se le considera victimario de la entidad que alega ser víctima”.

Álvaro Uribe Vélez
Enero de 2012
 EL TIEMPO – Bogotá - Colombia¿Conoce más de esta noticia?

Es política y de la peor

22 de enero de 2012 | COLUMNA | Por: RAFAEL NIETO LOAIZA

La prevaricadora posición de la Sala Penal de la Corte de no elegir fiscal de las ternas presentadas por Álvaro Uribe es solo la cereza del pastel de la politización de los magistrados, con aplausos, claro está, de los enemigos del exPresidente.
La administración de justicia en Colombia está profundamente desquiciada. Además de los graves problemas de morosidad, corrupción e inseguridad jurídica, lo aqueja la sarna apestosa y purulenta de su politización.

Tiene dos caras. En una, jueces y magistrados son elegidos por razones partidistas o por su cercanía con algún cacique político. A su vez, los magistrados postulan o eligen de acuerdo con sus simpatías políticas. ¿Qué otro motivo puede explicar, por ejemplo, que de las ternas de candidatos a Fiscal General de la República, casi siempre se haya elegido al más político y menos jurista de los tres? ¿O la lista de políticos que, sin ninguna credencial para el cargo, han sido postulados por las cortes y elegidos contralores generales de la República? La muy buena excepción de Sandra Morelli solo confirma la regla de los excontralores condenados. También dice mucho y huele mal que algunos magistrados hayan construido sus carreras políticas a punta de sentencias.

Por supuesto, la prevaricadora posición de la Sala Penal de la Corte de no elegir fiscal de las ternas presentadas por Álvaro Uribe es solo la cereza del pastel de la politización de los magistrados, con aplausos, claro está, de los enemigos del exPresidente.

En la otra, se trasladan a la justicia las pugnas políticas para que los jueces y magistrados tercien en la contienda, so pretexto de impartir justicia. Se elimina al contradictor por vía del proceso penal que, aun en caso de no terminar en la condena del imputado, genera tal daño en la reputación que hace imposible el retorno exitoso al mundo político. En adelante, el procesado cargará con el estigma de los titulares de primera página con la acusación y solo podrá mostrar las notas diminutas, refundidas en las páginas interiores, de la absolución.

¿Alguien recuerda, es solo uno de los casos, a Carlos García, expresidente del Senado, que perdió su libertad por años para ser después absuelto? El milagro ocurrió no porque la justicia fuera imparcial, sino porque era tan flagrante el montaje que no hubo forma de condenarlo.

Es la politización de la justicia la que explica que la infame Teodora siga libre y campante y que, en cambio, Nancy Patricia Gutiérrez, también expresidente del Senado, esté detenida y acusada por pedir pública y formalmente información sobre su actividad migratoria. Y es esa politización la que permite entender que el exviceministro Juan Camilo Salazar haya recibido una pena de diez años y tres meses de prisión por la firma de un convenio con el IICA, sin robarse un peso ni haber colaborado con nadie para que se lo robaran, y, en cambio los Nule, confesos defraudadores del Estado por miles de millones, sólo hayan recibido, benditos jueces y fiscales, una pena de siete años y medio, tres menos que Salazar.

Para nuestros jueces y fiscales es más peligroso el tecnócrata honesto que, en el peor de los casos, incurrió en un error administrativo, que el ladrón de cuello blanco políticamente bien conectado.

Es la politización, no tengo duda, la que motiva las acusaciones a Andrés Felipe Arias y, ahora, la de Luis Carlos Restrepo. Y solo puede ser una aberrante politización la que explique que la Presidencia de la República se haya constituido en parte civil en ese proceso. Al uribismo lo quieren demoler a punta de titulares de primera página y de procesos judiciales.

No está solo ni olvidado

17 de noviembre de 2011 | OPINIÓN | Por: Gabriel Harry H.

El periodismo comprometido y poco objetivo, desgraciadamente en la forma de hacerlo, envenenan el espíritu de lectores y oyentes, demostrando una amargura con el líder de todos los tiempos, el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Al leer la columna escrita por el exvicepresidente Francisco Santos en EL COLOMBIANO, se da uno cuenta de un mal que está regado en Colombia drásticamente. Ese mal es grave y nos lleva a la ingratitud: la mala memoria.

Y para el tema que el Vice trata en su columna sí que preocupa, pero el personaje no está solo.

El exPresidente Álvaro Uribe Vélez es el mandatario de Colombia que nunca será olvidado, que hasta los más enconados enemigos tienen que reconocer la transformación que tuvo Colombia en tres temas fundamentales para el avance de un país que iba a la deriva, o mejor, al borde del precipicio, que en hora buena le llegó al país un timonel, que lo sacó adelante y hoy es viable. Quién, consciente, podrá olvidar dónde estábamos y en qué nos dejó el anterior mandatario.

Trataré solo algunas de sus políticas que han sido la mejor herencia que recibió el Gobierno de la Prosperidad Democrática, prosperidad que solo se consigue en los resultados y perdura siempre y cuando las sepan cuidar y no desfallecer para conservarlas.

Son ellas: la Seguridad Democrática, que mostró el resultado y gozamos con hechos que cuando hay voluntad, liderazgo y persistencia, nadie los puede desconocer.

La confianza inversionista: las cifras lo demuestran y fue el trabajo arduo de ocho años, ambientando internacionalmente, aun contra los opositores itinerantes que desacreditaban a Colombia en el exterior. Hoy los resultados no se pueden ocultar.

La cohesión social: sería perverso desconocer el progreso en cobertura de salud, en educación, en la niñez, en la vejez y en vivienda, aun con los limitados recursos.

Dice el doctor Santos en su columna que él acepta que esa amnesia en los bogotanos es justificable, pero que en los paisas no. No, doctor Santos, los sentimientos pueden ser iguales allá y acá, pero el resultado es el mismo.

Sentimientos políticos del Partido Liberal, de la izquierda y de muchos huérfanos de poder, orfandad que sufrieron más duro los bogotanos que los del resto del país.

El periodismo comprometido y poco objetivo, desgraciadamente en la forma de hacerlo, envenenan el espíritu de lectores y oyentes, demostrando una amargura con el líder de todos los tiempos, el expresidente Ávaro Uribe Vélez.

Hay que leer el libro escrito por Mario Conde en España para ver cómo manipula una cadena española vinculada económicamente a Colombia la información, la difamación y los ataques a ciertos personajes españoles, lo mismo ocurre acá. Pero doctor Santos, como en todo, la tempestad deberá pasar y la mayoría de los colombianos profesamos admiración, respeto, agradecimiento y el convencimiento de que líderes no salen todos los días y que aun con sus defectos, que son pocos, no lo olvida, excepto esas élites que se crecieron en su Gobierno y hoy lo desprecian.

Pero el pueblo lo sigue y es el pueblo el que cuenta a la hora de la verdad.

¡Desisto de la denuncia!

31 de agosto de 2011 | OPINIÓN | Por: JOSÉ OBDULIO GAVIRIA
¡Para qué hacer el papel de rey de burlas en el sainete de la impunidad!

Miremos nuestro oficio

5 de agosto de 2011 | OPINIÓN | Por: PLINIO APULEYO MENDOZA
Los medios en Colombia terminan por ser sólo la correa de transmisión de jueces y fiscales, y por esa vía se incurre en linchamientos mediáticos.