Domingo 29 de agosto de 2010 eltiempo.com / colombia / justicia
"La primera vez no fue un muerto, fueron 18. Los llevó el Ejército luego de un combate, apenas terminó el Despeje.". Así recuerda Jesús Humberto Hernández, un boyacense de 58 años, su primer 'trabajo' en el cementerio de La Macarena.
Él sabe dónde está cada uno de los N.N. que han llegado desde el 21 de febrero del 2002, cuando se acabó la zona de distensión en la que se hicieron los fracasados diálogos Pastrana-Farc, hasta hoy, más de 8 años después.











