ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Peláez y Gardeazábal agosto 1 de 2018
Escucha"#PEGA Peláez y Gardeazábal, agosto 1 2018" en Spreaker.
Mostrando entradas con la etiqueta Presidente Santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Presidente Santos. Mostrar todas las entradas

Inaccesible a la realidad

 OPINIÓN | Por: FERNANDO LONDOÑO HOYOS  | Publicado: agosto 7, 2012 
Cada encuesta que se publica trae resultados más desoladores, sobre todo cuando se recuerda que han sido contratadas por sus mejores amigos. La más reciente, la de El Tiempo, es decir, la de su casa misma, es desoladora.
El presidente quiere ignorar que recibió el país más próspero de Latinoamérica, en la hora más feliz de su transcurso por la historia.
Cuenta Borges que Kira Kotsuké no Suké era varón inaccesible al honor. No lanzaríamos contra nuestro presidente tan implacable sentencia. Solo nos atrevemos a decir, sin vacilación ni sentido alguno de culpa, que es apenas inaccesible a la realidad. La realidad no lo toca, no le importa, no lo apremia. No lo inquietan lo que las cosas sean, sino la imagen que de ellas se tenga. Es en eso uno de aquellos periodistas impenitentes que juzgan al mundo según como salga de sus videos y sus cuartillas. Mala condición para un gobernante, anotamos.
Por eso se pasó la primera parte de su tiempo sosteniendo que las cosas no eran como eran, sino como las juzgaba la tropa bien aceitada de sus antiguos compañeros de oficio. Ahora no ha tenido más remedio que cambiar el discurso, para aceptar que no ha hecho gran cosa porque tuvo que poner la casa en orden, antes de empeñarse en mejorarla. Pero ha llegado el momento de las grandes hazañas. Como diría su gran amigo Raúl Castro, la mesa está servida.
El presidente quiere ignorar que recibió el país más próspero de Latinoamérica, en la hora más feliz de su transcurso por la historia. Pero en lugar de dedicarse a hacerlo mejor, reunió cuantas energías tuvo, que no son muchas, para confrontar al hombre que le había servido en bandeja la más grande ocasión que a nadie se le ofreció para su grandeza. Y los resultados son los que ha cosechado.
Cada encuesta que se publica trae resultados más desoladores, sobre todo cuando se recuerda que han sido contratadas por sus mejores amigos. La más reciente, la de El Tiempo, es decir, la de su casa misma, es desoladora. Porque después de aquel manejo obsesivo y en extremo costoso de su imagen, el 67,42% de los colombianos no quiere que el presidente sea reelegido. Lo que significa que no despierta entusiasmo para más del 26,63%, suponiendo que entre ese pobre contingente todos de verdad lo quieran. Es un desastre con pocos antecedentes, salvo que vengan a la memoria Ernesto Samper o Andrés Pastrana.
Ese resultado deplorable viene de la mano de otros hechos demoledores. Más del 53% de los colombianos creen que el país va por mal camino. ¿Qué se hizo de la mayor bonanza económica que nos ha tocado en suerte? ¿Qué pasó con aquel raudal de dinero que nos ha llegado de todos los puntos cardinales? ¿Cómo se malbarató la más grande oportunidad histórica que nos llegó con todos los países emergentes, con la nueva relación de los términos de intercambio, con la visión de que éramos la única esperanza posible en medio de la crisis mundial? ¿A dónde fue a parar la seguridad reconquistada? ¿Qué fue de la posibilidad de multiplicar con un solo empujón las locomotoras del desarrollo, que el propio Santos llamó tales, por obvias y poderosas?
De eso no queda más que el recuerdo. La seguridad se acabó, según dice el 75% de los encuestados; las obras de infraestructura están en nada, salvo los proyectos fabulosos que el presidente promete sin fatiga y sin que haya iniciado en serio una sola; la salud es materia perdida para el 67,22% de los consultados; la economía está entrando en el terreno de movedizo de una recesión indiscutible. Solo se salvan las relaciones internacionales, que mantienen una velocidad inercial y que pudieran ser la parte menos brillante de toda la gestión. Y sin que sepamos por qué, casi la mitad de los encuestados juzga buena la tarea cumplida en el área bien maltrecha de la educación.
Esta encuesta coincide, para la desesperación de doctor Santos, con la que Napoleón Franco preparó para Semana y la que Invamer Gallup publicó hace unas semanas. Al brillante jugador de póker no le ha quedado más que un par de sietes en la mano y a la vista.
Pero lo más grave no es la dura realidad que salta a la vista. Lo grave, es que el presidente sea inaccesible a ella. Y que ahora, cuando no debía aceptar otro camino que el de enfrentarla, sale con la historia de que la falla de su gobierno es que no ha sabido explicar sus propias maravillas.

Sorpresas que da la vida

4 de diciembre de 2011 | COLUMNA | Por: RAFAEL NIETO LOAIZA
Que se sorprenda un diplomático canadiense, un parlamentario de Dinamarca, un profesor suizo o cualquier despistado en Europa, vaya y venga, sostenía mi amigo. Habría que sentarse y explicarles quién es la exsenadora
Un amigo mío no acababa de creer que el presidente Santos se mostrara "sorprendido" por las declaraciones de Piedad Córdoba sobre el asesinato de cuatro secuestrados a manos de las Farc. Córdoba sostuvo "el Presidente es responsable de lo que ha pasado" y no poder decir "si fue la guerrilla o el Gobierno porque no hay claridad sobre eso? hay una confusión", y pidió "que se nombre una comisión para saber qué pasó". Y de paso sugirió que los rehenes pudieron morir en combate o por las balas de los militares, como si el reporte de Medicina Legal no dijera que los asesinaron con tiros de gracia y uno de ellos por la espalda, cuando huía.

¿Cómo se sorprende el Presidente, decía mi amigo, con los antecedentes de la exsenadora? ¿No leyó el Presidente el fallo del corajudo Procurador sobre la Córdoba, en que la destituye de su cargo por sus relaciones con las Farc? ¿No fue Santos, agregaba indignado, quien como Ministro de Defensa tuvo acceso a los computadores de Raúl Reyes y al estudio que sobre los mismos hicieron los analistas de inteligencia de las Fuerzas Militares y la Policía? ¿Acaso no fue Santos quien le entregó al Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres los archivos informáticos, parte de los cuales se publicaron en un libro que, sin página mala, circula en nuestro país? ¿No sabe, por tanto, quién es Teodora de Bolívar ni qué papel ha jugado para las Farc? ¿No se acuerda que Teodora daba instrucciones a los comandantes guerrilleros para que retuvieran a los secuestrados y les sacaran mejor provecho político a Íngrid Betancourt y a los contratistas gringos?

Y si él, por falta de tiempo no leyó los archivos de Reyes ni el estudio de inteligencia ni la decisión de la Procuraduría, añadía sobresaltado, ¿el Presidente no ha visto en Youtube las infames declaraciones de Córdoba en un simposio sobre partidos políticos en México? ¿No vio tampoco las fotos con Iván Márquez, Granda y Santrich en Venezuela y su sonrisa orgullosa portando la boina de las Farc? ¿Y ahora como Presidente, no le mostraron las memorias de los computadores de Jojoy, abatido durante su gobierno, y los correos de alias Gaitán, a todas luces la misma Teodora?

Que se sorprenda un diplomático canadiense, un parlamentario de Dinamarca, un profesor suizo o cualquier despistado en Europa, vaya y venga, sostenía mi amigo. Habría que sentarse y explicarles quién es la exsenadora, lo que ha hecho y hace todos los días para no sorprenderse porque ahora diga que no fueron las Farc las asesinas. Pero al Presidente de la República de Colombia no pueden cogerlo desprevenido tales declaraciones. Lo que debe sorprenderlo es que aun siga libre y que los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema hayan decidido, en un acto que debería llenarlos de vergüenza, desechar la más valiosa información que se haya tenido nunca sobre los testaferros y socios políticos de las Farc.

Con evidente mala leche, otro contertulio respondió que Santos no tenía opción distinta que "sorprenderse" con lo dicho por la Córdoba, porque en los computadores de Reyes y en los de Jojoy hay también informaciones similares y aún peores sobre las relaciones de su nuevo mejor amigo con las Farc. Yo quedé mudo y pensé: y lo que habrá en los de Alfonso Cano...

Momento final. La última decisión

5 de agosto de 2011 | OPINIÓN | Por: JORGE MONROY
El presidente Santos no tiene el efecto teflón de la del presidente Uribe, y todas las encuestas independientes ya dan cuenta de ello. El fantasma de la inseguridad empieza inquietar la mente de los inversionistas, de los empresarios y de los ciudadanos, lo cual evidentemente implicara un costo político que se pagará con popularidad.

Amigos non-santos

14 de mayo de 2011 | La Claridad | Por: Paloma Valencia Laserna

Colombia ha sido enfática en su total rechazo a las Farc y a los demás grupos al margen de la Ley. Millones nos manifestamos en la calle en su contra.

EL GOBIERNO DE SANTOS PROPINA OTRO GOLPE AL EJÉRCITO

22 de abril de 2011 |INFORME| Por: Ricardo Puentes Melo

El General Gustavo Matamoros Camacho se había convertido en una molesta piedra en el zapato para Santos y su nuevo mejor amigo, Hugo Chávez.

¿Que ya no hay campamentos en Venezuela?

16 de abril de 2011 | OPINIÓN | Por: Carlos Andrés Pérez
No hay ninguna justificación para que Santos haga lo que está haciendo, ¡ninguna!: ni las buenas relaciones, ni ganarse un sitial de liderazgo en América Latina, ni evitarse insultos en Aló Presidente.

Cosas que indignan

12 de abril de 2011 | OPINIÓN | Por: SAÚL HERNÁNDEZ BOLÍVAR

 Algunos casos recientes de tantas cosas que indignan a la mayoría de los colombianos. Es indignante, por ejemplo, que Barack Obama se las venga a dar ahora de generoso con nuestro país.

El mago

10 de abril de 2011 | Registro | Por: Rafael Nieto Loaiza

Buena parte de los méritos la tienen Angelino Garzón, a quien sus compañeros sindicalistas tendrán que hacerle una estatua, y Mauricio Santamaría, el ministro de Protección Social.

Inaudita intromisión

10 de abril de 2011 | Opinión | Por: María Isabel Rueda

Sería conveniente, ya que los EE. UU. también se beneficiarán con el TLC, que les impongamos nuestras propias condiciones.

Embuchado de Chávez

9 de abril de 2011 | La Claridad | Por: Paloma Valencia Laserna

En 1948 Fidel Castro estaba a pocos pasos del sitio donde cayó asesinado Gaitán. Chávez, anacrónico discípulo de Castro, no da puntada sin dedal; así que algo tendrá planeado al visitar Colombia justamente en un 9 de abril.