ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Peláez y Gardeazábal agosto 1 de 2018
Escucha"#PEGA Peláez y Gardeazábal, agosto 1 2018" en Spreaker.
Mostrando entradas con la etiqueta Revista Semana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Revista Semana. Mostrar todas las entradas

“Llegó la hora de pararse de la mesa”

NACIÓN| Por: SEMANA.COM| Publicado: junio 22, 2013  
PAZ Con el argumento de que las FARC “están tomando oxígeno”, Centro Democrático exige a Santos suspender proceso de paz.
Francisco Santos, Oscar Iván Zuluaga y Carlos Holmes, precandidatos uribistas, 
Foto: CENTRO DEMOCRÁTICO
Francisco Santos le cuestionó este lunes al presidente Juan Manuel Santos que no hubiera hecho mención alguna del asesinato de 19 soldados en Arauca y Caquetá en el discurso con el que instaló la última legislatura de su gobierno. “Lo sabía horas antes de ir al Congreso y prefirió guardar silencio. No dijo una sola palabra y nos mostró el país de las maravillas sobre la sangre de estos soldados”.
Así fue como el Centro Democrático, el movimiento de oposición liderado por el expresidente Álvaro Uribe, le dio respuesta al discurso de Santos en el Congreso en el que de nuevo fijó como prioridad la política de paz.

La misma política que este movimiento opositor pidió este martes suspender, al considerar que el más reciente ataque terrorista de las FARC contra miembros de la Fuerza Pública, perpetrado el pasado fin de semana y en el que murieron 15 militares en la zona de Fortul (Arauca), debe ser asumido como “la gota que rebasó la copa” con las FARC y que deben llevar a tomar la decisión de levantarse de la mesa de diálogo que gobierno y voceros de la guerrilla tienen instalada desde el pasado mes de noviembre en La Habana, Cuba.

Y por eso le exigen al gobierno suspender los diálogos y condicionar su reanudación a un “cese unilateral de acciones militares criminales” por parte de las FARC, con verificación internacional. “Sólo hasta que se den estas condiciones el presidente Santos debe volverse a sentarse en la mesa con estos sinvergüenzas”, dijo Francisco Santos.

De no hacerlo, explicaron los ‘uribistas’, el gobierno estaría legitimando “el asesinato de nuestros jóvenes policías y militares”. “¿Hasta cuándo tenemos que acompañar los colombianos los féretros de los soldados y las lágrimas de sus familias mientras los asesinos se refugian tranquilamente en La Habana y disfrutan del tapete rojo que el gobierno les ha entregado? ¿Hasta cuándo presidente Santos?”, dijo Francisco Santos.

Los dirigentes del Centro Democrático defienden una tesis. Durante los siete meses de negociaciones, los únicos beneficiados han sido la guerrilla de las FARC, a quienes, según Francisco Santos, el gobierno “les está dando oxígeno político” a cambio del deterioro de las condiciones de seguridad en el país.

Por eso revelaron cifras que señalan que 263 militares y policías han sido asesinados entre septiembre del año pasado y mayo del presente; que la tasa de homicidios se incrementó de 4.307 en el 2012 a 4.848 en lo que va de 2013; que las acciones terroristas pasaron de 471 en el 2010 a 819 en el 2012, y que los atentados a oleoductos aumentaron en un 66 % en el presente año en el país.

“El presidente Santos al continuar negociando con las FARC solo les está dando oxígeno político a una organización que no le interesa la paz. Sólo les interesa es el poder”, según palabras de Francisco Santos.

El Centro Democrático considera que las FARC están aprovechando para mantener su estrategia de combinar las formas de lucha para alcanzar el poder. “La marcha patriótica, los movimientos campesinos y sociales, los proyectos de zonas de reserva campesina, todo eso hace parte de una estrategia en la que las FARC manda un mensaje muy claro: esta negociación no es para la paz, es simplemente un proceso de acumulación de fuerzas para lograr lo que ellos denominan la toma del poder”.

Firmeza con Venezuela

Además de exigir la suspensión de los diálogos de paz, el Centro Democrático también le pidió al gobierno mayor firmeza en las relaciones de Colombia con Venezuela. “Santos lo que debe pedirle al presidente Nicolás Maduro es que Venezuela deje de ser la retaguardia de las FARC.

Holmes asegura que el frente 10 de las FARC “mata, secuestra y extorsiona en Colombia, pero se ampara en el refugio del territorio venezolano”. Francisco Santos asegura que los militares de ese frente que asesinaron a los 15 soldados en Arauca cruzaron la frontera desde Venezuela.

Por eso, Óscar Iván Zuluaga, otro de los precandidatos presidenciales uribistas, consideró que la relación de Colombia con todos los vecinos debe tener como denominador común la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. “Las FARC son terroristas que se financian con el narcotráfico y en eso no debe haber contemplaciones con ningún país del mundo”.

Santos perdió el rumbo

Pero la paz y las relación es con Venezuela no fueron las únicas políticas cuestionadas por la oposición. Zuluaga aseguró que Colombia hoy es un barco a la deriva sin capital ni timonel. Porque no existe liderazgo presidencial que ha llevado, en su criterio, a que en el país se haya perdido el principio de autoridad.

“La prueba más clara es el Catatumbo”, dice. “El Esmad está de brazos cruzados y las FARC tienen el manejo”. Y agrega que “la falta de autoridad va acompañado de la pérdida del diálogo social. Santos no conoce la realidad nacional y eso ha llevado a que llegue tarde a estas protestas sociales. El precedente del paro cafetero le demostró a otros sectores de la economía productiva del país que es el paro y la protesta la única forma de ser escuchados”.

Los uribistas también calificaron el discurso que pronunció el presidente Santos en el Congreso como antidemocrático y excluyente.

Las referencia concreta fue el rechazo a lo que llamaron la exclusión de Fedegan en los diálogos gremiales y las referencias al senador Jorge Robledo como uno de los políticos que estarían detrás de las movilizaciones y paros.

El presidente Santos 'macartiza' a todos los que pensamos distinto, los que pensamos que la paz se hace de una manera distinta. Al presidente solo le gusta que le digan lo que quiere oír y al que no lo dice lo tilda de guerrillero, de terrorista como lo hizo con el senador robledo. O de mano negra de la extrema derecha como hace con nosotros. Le da urticaria cualquier crítica”.

Esta fue la declaración de intenciones del Centro Democrático que anticipó la estrategia de oposición de la última legislatura.
Twitter: @RevistaSemana
 Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin  y no siempre reflejan la opinión o posición de LA OTRA MITAD DE LAS VERDADES A MEDIAS.

¿Qué está pasando con la popularidad de Santos?

21 de abril de 2012 | ANÁLISIS | Por: Revista Semana
A pesar de la Cumbre y del creciente prestigio internacional del presidente, cae su popularidad en el país. Gran encuesta de RCN Radio, RCN Televisión, La FM y SEMANA.
En los nueve meses transcurridos desde julio del año pasado, la favorabilidad de Santos pasó de 71 por ciento a 58 por ciento.
Se podría pensar que la semana de la Cumbre de la Américas podría haber sido la mejor de Juan Manuel Santos desde que llegó al poder. Además de la carátula de Time, se lució como anfitrión de 30 jefes de Estado y de la pesada empresarial del continente, en el evento diplomático más importante que ha tenido Colombia en toda su historia. Con televisión permanente durante esos días, Santos se proyectaba para los colombianos y para el mundo como un gran estadista y Colombia, como una nueva estrella de América Latina. A esto se sumaba que días antes se había tenido la liberación, sin contraprestación alguna, de los soldados y policías que habían permanecido más de diez años en manos de las Farc. Las estrellas parecían estar alineadas a su favor. Por todo esto, se anticipaba que la primera encuesta después de esa 'semana de glorias' dejaba al primer mandatario en un nivel de imagen favorable superior a los 70 puntos. No fue poca la sorpresa cuando el jueves de la semana pasada la encuesta de Colombia Opina de RCN Radio y Televisión, La FM y SEMANA, realizada por Ipsos-Napoleón Franco, no solo no demostró un aumento sino que evidenció una aceleración en el descenso de la popularidad del presidente, algo para muchos desconcertante. ¿Cuál puede ser la explicación de este fenómeno? Mientras los santistas se preocupaban y los uribistas se regocijaban, las especulaciones fueron varias. Se decía, por un lado, que Santos se había convertido en ídolo de una élite urbana de estratos 5 y 6 distante de los problemas de la mayoría de los colombianos de estratos bajos y rurales. También se dijo que ante la ferocidad del invierno era imposible que no hubiera un impacto en contra en el clima de opinión. Columnistas como Mauricio Vargas le adjudican el bajonazo a la poca ejecución del presupuesto, que en el fondo no es más que una acusación de eficiencia en la gestión.
Algo de cada una de estas versiones puede ser real. Pero lo que sorprende igualmente es que la encuesta Colombia Opina no solo revela la erosión del prestigio del presidente, sino un escepticismo general en el estado de ánimo del país que parecería no corresponder al momento histórico que está atravesando.
Tras un arranque promisorio, la favorabilidad del primer mandatario no ha parado de caer.

¿Cómo se explica la contradicción de una administración con uno de los más favorables cubrimientos de medios de años recientes que pierde puntos en los temas prioritarios de su agenda? ¿O la de un gobierno liderado por el exministro de Defensa más exitoso de los últimos tiempos que ve reducir el apoyo popular a su manejo de la seguridad nacional? ¿O la de una Casa de Nariño que en momentos de bonanza económica, caída del desempleo y entrada de empresas extranjeras es criticada en la aprobación de su política de inversión social? ¿O la de una política exterior aplaudida por fuera pero no puede impedir que disminuya el respaldo de los encuestados a la gestión de las relaciones internacionales?

La encuesta fue contratada a la firma Ipsos-Napoléon Franco y realizada en 13 ciudades grandes e intermedias, con un margen de error del 3,1 por ciento y con idéntica metodología a dos entregas anteriores en julio y noviembre de 2011. En su tercera versión, este estudio de la gran alianza de medios conformada por RCN Televisión, La FM, RCN Radio y SEMANA confirma que el 'campanazo' en el descenso de la imagen del gobierno es hoy una alarma.

En los nueve meses transcurridos desde julio del año pasado, la favorabilidad de Santos pasó de 71 por ciento a 58 por ciento, mientras que la satisfacción con su trabajo como presidente de la república bajó 16 puntos y se ubicó en un 52 por ciento. Si bien estas disminuciones podrían explicarse como el inevitable fin de la 'luna de miel' de todo gobierno, la tendencia a la baja y la magnitud de la caída deberían preocupar al círculo cerrado de la Casa de Nariño.
¿Cree usted que el presidente Santos ha cumplido con lo que prometió a los colombianos? 
Por primera vez en sus 20 meses de administración, el porcentaje de colombianos que creen que Juan Manuel Santos ha incumplido sus promesas supera a quienes consideran que ha estado a la altura de las expectativas. Teniendo en cuenta que toda reelección es un plebiscito al gobernante de turno, esta es una de las tendencias que el Ejecutivo debe quebrar en los próximos meses para llegar con comodidad a 2014. 

Lo más sorprendente de estos resultados es que no corresponden con los esfuerzos políticos y mediáticos que el gobierno ha desplegado desde el 7 de agosto de 2010. Santos ha sido exitoso en ensamblar una amplia coalición de gobierno con la participación de sus rivales y ha reducido la oposición a una mínima expresión. Al mismo tiempo, el Ejecutivo impulsó la aprobación legislativa de tres reformas constitucionales y unas 60 leyes importantes. Dentro de este paquete se incluye la histórica Ley de Víctimas y Restitución de Tierras que ha recibido el respaldo de líderes mundiales como el secretario de las Naciones Unidas Ban-Ki Moon y el presidente de Estados Unidos Barack Obama.

A lo anterior se añaden logros diplomáticos en el mejoramiento de las relaciones con Venezuela y Ecuador, el acercamiento a América Latina y la organización de la Cumbre de Cartagena. Un vistazo a los principales medios de comunicación del país revela la cobertura favorable que la Casa de Nariño ha disfrutado, con contadas excepciones. Y han sido incontables los elogios al cambio de estilo, personalidad y liderazgo presidencial que significó la llegada de Juan Manuel Santos a Palacio. El descenso tanto en la imagen del jefe de Estado como en los principales temas de su agenda confirma la brecha que existe entre las élites políticas y los colombianos de estratos medios y bajos sobre la figura del mandatario.

Si se tuviera que condensar esa distancia en un solo concepto sería el de las grandes expectativas. Es decir, el problema del gobierno nacional radica en que los colombianos perciben que se ha hecho muy poco.
La situación económica y la inseguridad se ratifican como los dos problemas del país que más golpean a los colombianos.
En términos de orden público 2012 arrancó con un evidente deterioro por una ofensiva guerrillera, sostenida a pesar de los golpes propinados por las Fuerzas Armadas, y las acciones de las bandas criminales. Si bien los homicidios han mantenido su tendencia a la baja, la inseguridad ciudadana, reflejada en hurtos y zozobra en las urbes, es hoy el segundo problema que más afecta la vida de los colombianos después del desempleo. Con la salida del general Óscar Naranjo de la Policía, la estrategia de lucha contra la criminalidad pierde a un excelente y admirado oficial. Como presidente de la república, Santos ha sido incapaz de repetir su gran logro como ministro de Defensa: convertir la seguridad en un activo político. 

En materia de inversión social el gobierno se ha 'rajado' consistentemente en los últimos años. No obstante, la aprobación de la Ley del Primer Empleo, la creación de una poderosa entidad de combate a la pobreza y la creación de la arquitectura para las víctimas y las tierras auguraba un repunte en esta difícil materia. El problema ha sido de ejecución. Los encargados de la restitución agraria han estado en el ojo del huracán por su lenta implementación mientras que desafíos como la reconstrucción tras la emergencia invernal están hoy atascados por los engranajes del aparato burocrático del Estado.

Si hay un sector donde las expectativas reinan es la economía. Los bajos niveles de apoyo al presidente Santos en los estratos populares reflejan que algo está pasando con los mecanismos de redistribución en tiempos de bonanza. Mientras los más pudientes de la sociedad respaldan mayoritariamente al Ejecutivo, las clases medias y los pobres registran índices similares de pesimismo frente a la actual situación económica, rechazo a la imagen del mandatario e insatisfacción frente a su gestión.

El gran interrogante ahora es si el bajonazo presidencial y el escepticismo nacional mantendrán su tendencia a la baja o habrá una rectificación en el rumbo. Porque si los resultados de la más reciente encuesta han sorprendido a la mayoría de los colombianos, mucho más sorprendidos deben estar los inquilinos de la Casa de Nariño.

Habla Lucio

10 de diciembre de 2011 | ENTREVISTA | Por: SEMANA.COM
“La prensa me ha satanizado, pero yo no soy ningún monstruo. No soy un estafador, no soy un delincuente”
El controvertido Carlos Alonso Lucio se defiende de la polémica que ha generado su matrimonio con la fiscal general, Viviane Morales... ¿Usted le cree?
Desde que se confirmó que la fiscal Viviane Morales se había casado con Carlos Alonso Lucio, varios medios de comunicación y columnistas han expresado preocupaciones por las implicaciones que podría tener el matrimonio en su cargo. Desde ese momento, la opinión se ha polarizado entre quienes consideran que se trata de un asunto de su vida privada sin relevancia con el desempeño de sus funciones y otras que opinan que dada la inusual hoja de vida del cónyuge, sí podría tenerla. Para aclarar las cosas, Carlos Alonso Lucio ha querido poner la cara y contestar todas las preguntas de SEMANA, sin limitaciones de ninguna clase.
SEMANA: Vamos al grano. Se ha creado una gran controversia por estar usted casado con la fiscal general de la Nación. Y esa controversia obedece a su trayectoria, que muchos consideran bastante turbia.

Carlos Alonso Lucio: La prensa me ha satanizado, pero yo no soy ningún monstruo. No soy un estafador, no soy un delincuente, he sostenido tesis controversiales y he luchado por la paz.

SEMANA: Pero no ha sido muy coherente ideológicamente. Ha sido igual de cercano a la guerrilla que a los paramilitares.

C.A.L.:
Yo, efectivamente, fui miembro del M-19. Cuando era joven creía que la solución del país se obtenía a través de las armas. En un momento dado me di cuenta de que ese era un camino equivocado y que la única forma de alcanzar la paz en Colombia era a través de una negociación entre las diferentes fuerzas del conflicto.

SEMANA: ¿Y cómo pasó de ahí al mundo de los paramilitares?

C.A.L.: Yo nunca fui miembro de los paramilitares. Quiero recordarles que Carlos Castaño me secuestró, me torturó y casi me asesina.

SEMANA: ¿Y cómo pasa uno de torturado a convertirse en su asesor, como ocurrió después?

C.A.L.: El origen del secuestro fue mi papel de mediador en un intento por que el ELN dejara de secuestrar y los paramilitares dejaran las masacres. Eso fue en el año 2000. Castaño creyó que yo era un comandante de esa guerrilla y que los estaba engañando. Cuatro años después de eso, los paramilitares, en una carta, reconocieron ese error y me pidieron perdón. En medio de esa nueva situación me propusieron que los asesorara en la negociación que estaban comenzando con el gobierno. Yo no fui un asesor clandestino. Era tan transparente mi papel que fue objeto de una portada de SEMANA titulada 'La oferta de los paras'.

SEMANA: Pero usted tiene muchos más tentáculos además del M-19 y los paramilitares. Se le ha asociado con el ELN y con el cartel de Cali.

C.A.L.: Para buscar la paz hay que hablar con todos los actores del conflicto y yo ya les expliqué que lo he hecho. No lo niego. Pero eso no me vuelve ni narcotraficante, ni eleno. He sostenido tesis controversiales como, por ejemplo, mi defensa de la legalización de las drogas hace 15 años, que hoy le aplauden al gobierno. Me opuse a la extradición y por eso me tacharon de estar fletado por el cartel de Cali. Ahora, el propio embajador Frechette, quien me quitó la visa, salió a decir que se arrepentía de haberle dedicado tanto tiempo a la extradición, que no sirvió para nada.

SEMANA: Ya que estamos hablando de extradición y del cartel de Cali, el diario 'El Tiempo', del 26 de septiembre de 2007, publicó que el referendo que usted promovió contra la extradición en 1998 fue financiado por Chupeta. También su nombre fue mencionado por el contador del cartel, Guillermo Pallomari, que decía que le giraban dinero a usted. Y en el reciente libro 'En la boca del lobo', el jefe de seguridad de los Rodríguez Orejuela afirma haber estado presente cuando Santacruz le entregó un cheque de 50 millones de pesos.

C.A.L.:
Vamos por partes. La supuesta financiación de Chupeta fue investigada por la justicia y fue precluida. Y en cuanto al cheque de Santacruz, soy consciente de que no todo el mundo me va a creer, pero ese cheque no existió. Y le agrego que si en medio de todo el proceso 8000 nunca ha aparecido un solo cheque de Santacruz, ni siquiera una cuenta bancaria, ¿por qué va a ser el mío el único del que se tenga noticia?

SEMANA: Pero el cheque podría ser de alguna de esas empresas de fachada del cartel…

C.A.L.: Fui investigado por enriquecimiento ilícito por la Corte Suprema de Justicia. Quiero mostrarle que desde 1995 nos abrieron una investigación preliminar a mí, a Íngrid, a Roberto Camacho, a Giovanni Lamboglia y a Guillermo Martínez Guerra. Estuvo abierta durante más de diez años y en agosto de 2007 se abstuvieron de abrir la investigación formal.

SEMANA: En ese caso no hubo una exoneración, sino una prescripción. Pero no todos sus casos en la justicia han sido fallados favorablemente. Según María Isabel Rueda, estuvo preso por estafa.

C.A.L.: Nunca he sido condenado por estafa. Fui condenado por falsa denuncia y por ese concepto pagué 30 meses de cárcel.

SEMANA: ¿Y eso le parece normal?

C.A.L.: Me parece ante todo injusto. Les explico. Cuando yo era candidato a la Alcaldía, en 1992, tuve un pleito con un particular por 80 millones de pesos. Yo lo denuncié por el delito de abuso de confianza. Él ganó el pleito y por cuenta de eso fui acusado por estafa y falsa denuncia. Del cargo de estafa me exoneraron y por la falsa denuncia me condenaron.

SEMANA: Pero fue declarado prófugo de la justicia, se fue para Cuba y fue solicitado en extradición.

C.A.L.: Eso es verdad, pero luego regresé y me entregué voluntariamente a la justicia. Pero lo que vale la pena registrar es que en toda la historia de Colombia soy el único condenado por la Corte Suprema por falsa denuncia. Y peor aún, el único que ha sido sujeto de la insólita solicitud de extradición por ese delito, ante otro país que no tenía nada con un pleito entre particulares. ¿Qué ocurriría si cada persona que denuncia a alguien y pierde el pleito termina en la cárcel?

SEMANA: Pasemos a lo contemporáneo, pues también hay problemitas. Gustavo Petro y varios columnistas lo han acusado a usted de cercanía con los primos Nule. Y como usted entenderá, teniendo en cuenta que el escándalo del carrusel de la contratación de Bogotá es una de las papas calientes de la Fiscalía, esa cercanía puede tener serias implicaciones.

C.A.L.:
Yo no tengo ningún nexo de negociación con los Nule. Los conozco, pero nunca he discutido con ellos un tema de negocios, no soy contratista del Estado ni he tenido vínculo jamás con este. Por lo tanto, no veo la relevancia.

SEMANA: Pero se ha afirmado que usted tuvo una relación personal con Lorena Suárez, que era conocida como la mano derecha de Miguel Nule.

C.A.L.: Ustedes mismos fueron los que mencionaron la expresión "relación personal". Esa es exactamente la realidad. Durante una crisis matrimonial que tuve con Viviane, en la cual estuvimos separados durante año y medio, tuve efectivamente una relación con Lorena. Me parece ofensivo que ustedes deduzcan que una relación con una persona lo vincula a uno con la entidad en que ella trabaja. Si yo estoy saliendo con alguien de la organización Luis Carlos Sarmiento Angulo nadie puede considerar que yo sea influyente en la forma como se maneja ese grupo.

SEMANA: Pero en el computador de los Nule aparece una reservación en la que figuran su nombre, el de Lorena, el de Miguel Nule y su esposa, para pasar un fin de semana en un hotel en Medellín.

C.A.L.:
Ese viaje del que habla nunca se hizo. Nunca viajé a Medellín con Miguel Nule.

SEMANA: Usted está simplificando mucho las cosas. El fiscal Germán Pabón, quien manejaba el caso Nule en la Fiscalía, fue retirado fulminantemente de ese proceso sin explicación clara hasta ahora. En privado, él asegura que usted tuvo algo que ver con su salida.

C.A.L.: Eso es totalmente falso. Yo de la noticia de su retiro me enteré por los medios de comunicación.

SEMANA: Pero usted ha sido cercano a él.

C.A.L.: Nos conocemos hace alrededor de 11 años, cuando mi abogado Juan Fernández Carrasquilla lo llamó para que le colaborara en mi defensa en los procesos que tenía en la Corte Suprema. Desde ese entonces también lo conoció bien Viviane. De tal suerte que no necesitaba que yo lo recomendara cuando lo nombró fiscal delegado ante la Corte.

SEMANA: ¿Entonces qué explicación tiene que él esté asegurando que usted influyó en alguna forma en su tránsito por la Fiscalía?

C.A.L.:
No tengo la menor idea. La explicación la tiene que dar él. Y además es incongruente con sus preguntas anteriores, porque cada vez que los enemigos de Viviane asocian mi nombre con los Nule es para inferir que yo los quiero favorecer a través de ella. Y a Pabón, según los medios, lo sacaron por intentar favorecerlos. Si yo estuviera del lado de los Nule, entonces, dentro de esa lógica que ustedes tienen, yo debería estar interesado en que Pabón se quede en el cargo.

SEMANA: Otro caso en que su nombre ha sido mencionado es el de Andrés Felipe Arias. El abogado defensor de este, Jorge Aníbal Gómez, fue el magistrado clave para que usted terminara en la cárcel. Y por eso dicen que por lo menos la fiscal debió declararse impedida en la acusación de Arias.

C.A.L.: Esa pregunta ya la contestó Viviane. Las inhabilidades no son éticas sino legales. Y ni el fiscal ni el juez pueden inventárselas. De los 15 impedimentos de los que habla el Código de Procedimiento, ella no está incursa en ninguna. Además, al exmagistrado Gómez le preguntaron en la audiencia si tenía alguna recusación contra la fiscal y respondió que ninguna.

SEMANA: Otro asunto delicado es la toma del Palacio de Justicia que, como fue declarado delito de lesa humanidad, teóricamente existe la posibilidad de que sea abierto un proceso contra el M-19, guerrilla a la que usted pertenecía. Como su señora es ahora la fiscal, la gente se pregunta qué pasa si lo acusan.

C.A.L.:
Entiendo que se trata de una eventualidad hipotética, pero me parece válida la pregunta y estoy convencido de que la controversia que habría sería enorme. Sin embargo, tengo entendido que estamos hablando de un caso que de ninguna manera sería competencia de Viviane, en tanto los procesos que tendrían que ver con el Palacio de Justicia no los atiende el despacho de la fiscal general de la Nación.

SEMANA: ¿Pero sí de un subalterno de ella?

C.A.L.: Ya están ustedes prejuzgando sobre la independencia de los fiscales delegados ante la Corte y sobre eso no tengo nada que opinar.

SEMANA: Usted ha reconocido que asesoró a los paramilitares para unos hipotéticos procesos de paz que no se concretaron. Usted entiende que ahora que la fiscal es la que propone la reforma a la Ley de Justicia y Paz para modificar la manera como hay que juzgarlos a ellos, se podría generar algún tipo de conflicto.

C.A.L.:
Nada tiene que ver lo uno con lo otro. La Ley de Justicia y Paz fue expedida por el Congreso a iniciativa del gobierno. Ni siquiera si yo hubiera sido parlamentario se crearía un impedimento jurídico de esa naturaleza.

SEMANA: Pero la reforma de este momento no es iniciativa del gobierno sino de la Fiscalía.

C.A.L.: En toda esa argumentación, y en el escándalo que nos han montado, hay una lógica machista que es creer que las mujeres son menos autónomas que los hombres y más susceptibles de ser influenciadas. Porque si se parte de esa base, me podrían achacar a mí todas las decisiones de la Fiscalía por el solo hecho de que como exguerrillero, asesor de los paramilitares y senador he tocado todos los temas de la realidad nacional.

SEMANA: Pues para mucha gente ese es precisamente el problema: que usted haya estado metido en tanta cosa y haya tenido tantos tentáculos y esté casado con la persona que tiene que administrar justicia.

C.A.L.:
Ahí no solo hay prejuicios machistas, sino una ignorancia de la hoja de vida de Viviane. Ella fue ocho años representante a la Cámara y cuatro senadora. ¿Usted no cree que esa trayectoria le da derecho a ella a que se tomen sus decisiones como propias?

SEMANA: Pero entienda que a muchas personas les cuesta trabajo creer que usted no tenga ni una mínima injerencia.

C.A.L.: Mire, los temas de la Fiscalía no son temas que discutamos en la pareja. Ni ella lo permitiría ni a mí me interesa.

SEMANA: Ya que habla de la pareja hay un tema que tiene intrigados a los colombianos. ¿Por qué después de haberse divorciado se volvieron a casar hace un mes y medio?

C.A.L.:
Le respondo con dos palabras: por amor. Pero le aclaro que Viviane y yo decidimos no hacer declaraciones públicas sobre nuestra intimidad.

SEMANA: Y ustedes no pensaron que ese segundo matrimonio, siendo ella fiscal general, daba pie para aumentar las controversias que de por sí ya existían. Toda la polémica nacional que estamos viviendo sería mucho menos intensa si ustedes se limitaban a verse sin protocolizar un matrimonio.

C.A.L.: Es que nosotros no vivimos en función de la percepción de terceros, ni de qué opinan los periodistas. Hemos tenido una relación que ha definido nuestras vidas y actuamos de acuerdo a nuestros sentimientos y nuestra conciencia y no al qué dirán. La realidad es que no tenemos nada que esconder.

SEMANA: Todo el mundo dice que usted es un hombre muy inteligente. Con su hoja de vida como exguerrillero, asesor de paras, prófugo de la justicia, pedido en extradición, protegido por el ELN, acusado por estafa y condenado por falsa denuncia, ¿no se le ocurrió decirle "tal vez no te conviene que nos casemos ahora que eres fiscal general"?

C.A.L.: No hubo cálculo. Y le repito, hay una gran diferencia entre la imagen del peor delincuente que han hecho los medios conmigo a lo largo de 15 años y lo que yo soy. Eso lo sabe Viviane y es lo único que me importa. A mí en el fondo lo que me cobran son mis contactos con todos los actores del conflicto interno. Y todos esos episodios, aunque ustedes no lo crean, han estado relacionados con la búsqueda de la paz para los colombianos. No alcanzo a entender qué quieren los que están montados en esta campaña contra Viviane, porque solo pueden estar buscando una de dos cosas: o que nos separemos o que ella renuncie. Y ninguna de esas dos cosas va a suceder.

¿Conoce más de esta noticia?


El porqué del escándalo

6 de diciembre del 2010 | OPINIÓN| Por Saúl Hernández Bolívar

No hay que ser muy astuto para advertir que el tema de las supuestas ‘chuzadas’ del DAS es una trama muy bien urdida para desacreditar al gobierno de Uribe y, en lo posible, llevarlo a prisión para acabar su obra. Lo hemos dicho a menudo. Pero es cuando menos curioso que la revista Semana, que ha sido uno de los medios abanderados de esta campaña, venga ahora –no sin perder la oportunidad de seguir dando mandobles– a preguntarse, precisamente, “¿cómo se explica la dimensión del escándalo que se ha armado?” (‘La encrucijada de su vida’, 27/11/2010).

Presidente Uribe denunció supuesto montaje para vincular a su abogado con las 'chuzadas'

Declaración del Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez



“Como Presidente de Colombia quiero expresar a todos los colombianos mi preocupación por lo que se ha venido fraguando contra el Gobierno con el tema de las interceptaciones del DAS.
Mi pregunta es: ¿Qué hay detrás de esas denuncias? ¿Qué hay detrás de esos testigos?

¿HASTA CUANDO LA 'REVISTA' SEMANA DE LA MANO DEL "MEJOR PERIODISTA" DEL PAÍS SEGUIRÁN CON SUS ACUSACIONES SESGADAS Y TENDENCIOSAS CONTRA EL GOBIERNO DEL PRESIDENTE URIBE?

Recordando que la "justicia sin rostro" es ilegal  y que no se debe creer en testigos ocultos, "pitirris" y testigos pagados, y preguntandonos donde estarán las tales chuzadas de las que todo el mundo habla pero nadie ha oído, salvo las del Presidente Uribe y la del Dr. Fernando Londoño Hoyos; damos a conocer el comunicado de la Casa de Nariño:

Comunicado
Bogotá, 16 may (SP). La Presidencia de la República rechaza enfáticamente la versión publicada hoy en la Revista Semana, en la que supuestos testigos anónimos hacen acusaciones a funcionarios de esta institución.
Reitera que la relación de la Presidencia de la República con entidades como el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) siempre ha sido de carácter institucional, es decir, a través de sus directores.
Como se ha sostenido en reiteradas oportunidades, jamás se dieron instrucciones sobre actividades indebidas contra ningún ciudadano.
La Presidencia de la República solicita a quien tenga acusaciones contra funcionarios de esta institución que acuda a las instancias correspondientes.