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Uribe en la gallera


 OPINIÓN| Por: MARIA ISABEL RUEDA | Publicado: febrero. 24, 2013 
No sé qué decisión tomará Álvaro Uribe. Lo único seguro es que, si resuelve encabezar una lista al Senado y entrar de lleno a la gallera, la política en Colombia se pondrá más enredada, pero más emocionante que nunca.
No pudo endosarles su carisma a sus candidatos a gobernador de Antioquia ni a la alcaldía de Medellín o Bogotá. Por lo tanto, para que esa eventual lista no sea un fracaso estruendoso, Uribe tiene que encabezarla.
El gran enigma político del momento es si Álvaro Uribe encabezará lista para el Congreso. ¿Debemos entender que sí, cuando dice cosas crípticas como que “no nos podemos retirar de la gallera mientras tengamos una gotica de energía”?
Vamos al grano. No pudo endosarles su carisma a sus candidatos a gobernador de Antioquia ni a la alcaldía de Medellín o Bogotá. Por lo tanto, para que esa eventual lista no sea un fracaso estruendoso, Uribe tiene que encabezarla. A los congresistas que podrían ponerle votos y que aún se le mantienen fieles, la ley del transfuguismo les frenó toda posibilidad de dejar ‘la U’ y trastearse para allá. Por lo tanto, le tocaría integrar su lista con varias “Palomas Valencias” o próceres sin ningún voto, a los que arrastrarían los votos de Uribe a prestar este “nuevo servicio a la patria”.
¿Cuántos senadores sacaría Uribe? Se abren las apuestas. Los más realistas dicen que entre 10 y 12. Los uribistas hablan de 30, sobre la base de que con un millón de votos se elige a 9 senadores. Ellos calculan que no más en Bogotá Uribe pondría 400.000 y en Antioquia, el doble de eso. Esos votos son posibles. Pero exageran en su optimismo, si se considera que habrá mil candidatos al Senado y cada uno le quitará votos a Uribe. También es cierto que con que este rasguñe otros 300.000 votos de opinión en provincia sacaría 12 o 13 senadores.
No hay que menospreciarlo. Con ese número, Álvaro Uribe se convertiría en un dolor de cabeza para el gobierno reelecto de Santos. ¿Se imaginan el susto de un ministro citado por el “senador Uribe” a un debate? ¿Al Ministro de Transporte para cuestionarlo por el atraso del tramo Cuatro Vientos-Codazzi? ¿Al de Defensa por el asesinato de un cabo en el camino a Sumapaz? ¿Al de Salud por la demora de las citas con los médicos especialistas? ¿Al de la Aeronáutica porque están sucios los baños del aeropuerto? Si algo tiene Uribe es que sabe mucho de muchas cosas del Estado. Y, frente a la ignorancia promedio del Congreso, resultaría una estrella muy brillante.
Pero también supongo que debe de estar dudando, por el enorme costo personal que pagaría. Le implicaría devolverse 30 años en su carrera política a sentarse en el Capitolio todos los días bajo el foco de los medios, que estarán pendientes de si faltó, de si se fue temprano o se aguantó oyendo bobadas hasta la medianoche, de si presentó ponencia o está colgado, de si chateó o estuvo concentrado; someterse a que congresistas como Iván Cepeda o algún primíparo que lo deteste lo cojan de sparring y lo enciendan a debates, obligándolo a frenar su carácter volátil y explosivo. Económicamente tendría que renunciar a los honorarios que le reportan las juntas directivas de las que es miembro y sus conferencias internacionales, con lo que mejora algo su modesta pensión de expresidente. Y con cualquiera de sus actuaciones se pondría en manos de la Corte Suprema: no es lo mismo la inmunidad presidencial protegida por una inoperante Comisión de Acusaciones de la Cámara, que un fuero parlamentario de única instancia a cargo de una Corte capaz de ser tremendamente antiuribista.
Una ventaja adicional es que tendría en el Congreso su propia tribuna donde hacer oposición, hoy ejercida a punta de efímeros tuits, y le quitaría ese espacio a la izquierda. Pero otra desventaja sería que, como abuelo novel que es, a Uribe le resulta más agradable pasar horas felices con su nieto que cuatro años oyendo el sonajero de puestos de Roy Barreras.
No sé qué decisión tomará Álvaro Uribe. Lo único seguro es que, si resuelve encabezar una lista al Senado y entrar de lleno a la gallera, la política en Colombia se pondrá más enredada, pero más emocionante que nunca.
Cuando el río suena… ¿Qué necesidad tenía la Corte de La Haya, supuestamente inventada para solución pacífica de diferendos, de dejar revolcadas al nivel de conflicto limítrofe las relaciones entre Colombia y Nicaragua?

María Isabel Rueda
Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin  y no siempre reflejan la opinión o posición de LA OTRA MITAD DE LAS VERDADES A MEDIAS.

'A Santos le falta inteligencia política': Fernando Londoño

26 de mayo de 2012 |POLÍTICA| Por: Norbey Quevedo H.Hugo García Segura
 El exministro Londoño y su fiel guardián, Pacho, un perro labrador que lo
 acompaña hoy en su recuperación. / Óscar Pérez
El atentado que sufrió la semana pasada lo puso en primera línea del llamado uribismo radical y dio protagonismo a sus posturas críticas frente al gobierno Santos. Agudo y mordaz, el exministro le pide humildad al primer mandatario.
El país se está saliendo de las manos y vienen momentos muy aflictivos para la nación.
No le teme a la muerte. Se define como un demócrata integral y se niega a que lo encasillen como uno de los máximos representantes de la derecha en el país. Tras el atentado que sufrió la semana pasada —del que está convencido fueron responsables las Farc—, Fernando Londoño habla con El Espectador única y exclusivamente de política y de esos temas que han generado tanta controversia a su alrededor. Y una vez más arremete contra el presidente Santos, dice que el pueblo le cobrará sus errores y que el uribismo buscará su regreso al poder.
¿Por qué dice que el país se le está saliendo de las manos al presidente Santos?
Hay un tema esencial en toda comunidad, que es el de la seguridad. Es una condición que no es negociable ni discutible y eso se le salió de las manos. Aquí hay unas Fuerzas Militares que no combaten, unas Farc cada vez más agresivas y un narcotráfico cada vez más extendido. Y están dadas todas las condiciones para que no funcione la respuesta del Estado a esos desafíos.
¿Por qué no combaten las Fuerzas Militares?
Porque a nadie le gusta que lo metan a la cárcel por cumplir su deber. Hay una estructura de fiscales y de jueces dedicados a perseguir a los militares y a considerar inclusive como pruebas en su contra sus propios méritos. Y algo más grave: el presidente de Acore (Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro) reveló que el Ministerio de Defensa está empezando a ejercer el derecho de repetición contra los militares en aquellos casos en los que el Estado es condenado por daños contra la población civil.
Pero y los resultados como la muerte de ‘Alfonso Cano’…
Todos bombardeos de la Fuerza Aérea, porque todavía los jueces no les han caído a los que tiran bombas desde el aire.
¿Es por eso que se ha rumorado sobre la posibilidad de un golpe de Estado?
Allí no hay nada. A nadie se le ocurre dar un golpe de Estado en Colombia.
¿Qué percepción hay en las Fuerzas Militares sobre el presidente Santos?
Que no es el comandante que ellas necesitan y no las está defendiendo en temas fundamentales. Ferió la justicia penal militar.
Claro que el debilitamiento del fuero fue por un acuerdo entre el ministro de Defensa Camilo Ospina y el fiscal Mario Iguarán, en la era Uribe…
Es cierto y allí arranca toda la tragedia. Y no sólo fue ese convenio absurdo, sino otra cosa más grave: los famosos 27 del 29. Destituyeron 27 altos oficiales —empezando por cuatro generales y 11 o 12 coroneles— porque aparentemente eran culpables de falsos positivos y no hay una sola prueba en su contra ni una investigación. Pero Freddy Padilla —que era un hombre funesto— y Santos decidieron hacer el montaje para cubrirse ellos. Los tiraron a la hoguera y allí empezó la desgracia. A Uribe lo engañaron.
Hay quienes dicen que el fuero militar puede significar impunidad…
Es absurdo. Hay que tener una justicia militar respetable, eficiente y seria. Los militares de honor son los primeros en impedir que haya bandidos en sus filas porque los manchan. Puede haber fallas, pero el fuero no puede ser un refugio para delincuentes.
¿Qué análisis hace de lo que está pasando en las relaciones entre el expresidente Uribe y el presidente Santos?
Es muy grave y a los que preguntan de dónde viene la cosa hay que recordarles que, desde el discurso de posesión, Santos resolvió volverse contra Uribe cuando declaró que su nuevo mejor amigo sería Hugo Chávez. Allí quedó planteada la guerra. Y les cuento algo: Chávez iba a venir a la posesión de Santos y Uribe le ordenó a la Fuerza Aérea que su avión no podía cruzar los cielos del país.
¿El camino tendría que haber sido el de seguir en la polarización y alimentando odios?
No se trata de aumentar odios, sino de mantener distancias dentro de una relación de respeto, pero firme y sólida, diciéndole: usted tiene allá los campamentos de las Farc y no puede hacer eso, tiene que impedir que sigan atacando el territorio colombiano. Y hay cosas: Chávez se abraza con Gadafi, con Ahmadinejad y con Basar al Asad. El amigo de semejantes sátrapas y asesinos no puede ser mi amigo.
¿No cree que esa polarización entre Uribe y Santos le hace daño al país?
Es terrible. El país está dividido en dos: Santos tiene mayoría en el Congreso, donde todos están alrededor de la tostada llena de mermelada. Y Uribe tiene mayoría en el pueblo. Ortega y Gasset hablaba de la división entre el país político y el país nacional. Cuando no se entienden esas dos estructuras, lo que viene es el caos y eso es lo que está pasando.
¿Acaso Uribe quería seguir gobernando en cuerpo ajeno?
Uribe no tiene viudez de poder ni otro síndrome parecido. Gobernó ocho años, ¿qué pretendía? Tener alguna influencia en los destinos de un país dentro de un gobierno que él eligió.
Y por eso el objetivo del uribismo es volver al poder…
Por supuesto, porque Santos no está representando los ideales del uribismo. El país se está saliendo de las manos y vienen momentos muy aflictivos para la nación. Lo que viene en materia económica para el mundo y para estos países emergentes es gravísimo y Colombia no se preparó, los dos años de Santos se desaprovecharon. Tenemos una infraestructura paupérrima, unos niveles de gasto elevadísimos y una revaluación del peso insostenible.
Pero en el tema de la infraestructura, el atraso viene desde gobiernos anteriores, incluido el de Uribe…
Es cierto. Sin duda el gobierno Uribe debió hacer mucho más. No es sino recorrer las carreteras del país para darse cuenta de que las cosas no se hicieron como se debía. Pero allí quedaba un gran desafío para el gobierno Santos y no se ha hecho absolutamente nada.
Pero entonces, ¿qué tiene de bueno el presidente Santos?
Hubiera podido tener muchas cosas si hubiera tenido humildad e inteligencia política. Si yo fuera presidente de la República no dudaría en contar con el auxilio de un hombre como Uribe. Hay que estar loco para negarse a recibir ese auxilio. Enfrentarlo es un suicidio político. Puede que hoy le convenga porque tiene toda la prensa a su favor.
Usted ha dicho que el marco jurídico para la paz es impunidad para las Farc, ¿cuál es entonces la salida al conflicto?, ¿seguir dándonos bala?
Derrotarlos. Las Farc estaban derrotadas y estábamos a nada para que no tuvieran más remedio que buscar la paz bajo las condiciones del Gobierno, entregando las armas. Y haciendo una cosa que no se hizo con las autodefensas y que yo les advertí al presidente Uribe y a Luis Carlos Restrepo: que había que resolver el problema de la droga. No se podían hacer convenios con tipos que mantenían cultivos, conexiones y narcotráfico. Luis Carlos Restrepo, que sabe mucho de siquiatría y menos de política, no estuvo de acuerdo, se molestó conmigo y adelantó ese proceso dejando atrás semejante enemigo.
¿No será que aquello que nos vendieron en el gobierno Uribe de que las Farc estaban casi derrotadas no era cierto?
Los dos últimos años de Uribe en esa materia no fueron tan felices como debieron serlo. Se cometieron grandes equivocaciones y no se terminó un proceso que se ha debido terminar, porque todo se consumió en la vanidad infinita del general Padilla, que es un monstruo de la vanidad, y en unas decisiones erradas que paralizaron las Fuerzas Militares.
¿Y el Partido de la U qué?
Es un partido que arrió las banderas porque la mermelada es muy atractiva. Allí quedan algunos uribistas de verdad, como Juan Carlos Vélez o Juan Lozano, pero los demás están entregados a la plata del Gobierno. Ese es un tema por el que el país le va a pasar factura al presidente Santos. No se puede andar creando agencias y consejerías todos los días a un costo infinito para la República.
¿Entonces el camino que le queda al uribismo es hacer un nuevo partido?
De pronto va a tocar. El liderazgo de Uribe no lo pongo en duda. Él no se va a equivocar otra vez y va a lanzar un candidato.
¿Quién o quiénes podrían ser?
Es decisión de él, pero yo podría hablar de Óscar Iván Zuluaga y Marta Lucía Ramírez. No haría una lista más larga.
¿Angelino Garzón?
No me suena para nada.
¿Y Luis Alberto Moreno?
Es queridísimo y adorable, pero no es para estas aguas de la política colombiana. Además, casi que es rebajarlo de empleo.
¿Cree en la tesis de que los líos judiciales de exfuncionarios del gobierno Uribe son una venganza criminal?
Yo no sé si Sabas cometió un disparate, pero lo de Diego Palacio, Andrés Felipe Arias o Bernardo Moreno es una infamia. En el cuento de las chuzadas, el único chuzado soy yo, la única conversación que ha salido al aire es una conversación mía con Rito Alejo del Río. Hablan de chuzadas a la clase política y a magistrados, pero no muestran ninguna.
¿Y los argumentos de la Procuraduría y la Fiscalía qué?
Muéstrenlos y los discutimos. ¿Dónde están las chuzadas? ¿No fue Agro Ingreso Seguro un proyecto beneficioso para el país, que hasta lo continuaron con otro nombre? Puede que quepa el debate político y que dé para que tumben al ministro, pero no se puede meter a la cárcel a quien ha cumplido con su deber.
¿Y los seguimientos del DAS?
El DAS tiene que seguir delincuentes.
Pero siguió fue a magistrados y políticos...
Para saber dónde estaban y cuáles eran sus relaciones con Ascencio Reyes y con Giorgio Sale. Es que la Corte estaba entregada a ese par de mafiosos y el Gobierno tenía la obligación de saber qué era lo que está sucediendo.
¿Y lo de Luis Carlos Restrepo?
Eso también es una infamia. Restrepo, con todos sus defectos y equivocaciones, logró la hazaña de desmovilizar a más de 30 mil hombres en armas. Y lo vienen a enredar por 70 tipos. ¿Alguien tienen duda de que Olivo Saldaña era guerrillero? Ellos dieron cuenta y razón de lo que pasaba en el Tolima y como las Farc apoyaban al negro Gómez Méndez. Eso al Partido Liberal no le interesa reconocerlo. Restrepo está metido en un lío político que él no tiene sensibilidad para manejar, pero no puede ser tratado de esa manera.
¿Cree que Santos buscará la reelección?
Si la busca tendrá la oposición de un sector del país comandado por el presidente Uribe. Santos me ha dado muchas sorpresas y con toda franqueza le puedo decir que el buen jugador de póquer no me gusta, porque eso es engañar al otro. Ese es un juego de mentirosos y el presidente Santos es un consuetudinario jugador de póquer.
¿Cuál ha sido la principal ‘jugada’ de Santos?
Engañar con sus intenciones reales. Él lo que quería era la reunificación de un Partido Liberal derrotado por el pueblo. Su otra obsesión era la negociación con las Farc. Pero nunca lo dijo. ¿La Ley de Víctimas cuándo formó parte de la campaña? Nos metió semejante embuchado, que va a ser una fuente inagotable de conflictos. ¿De dónde va a sacar $60 billones para reparar a la gente? Eso es un fraude.
¿Cómo ha visto a Petro?
Un desastre. Es un hombre inteligente, listo en el manejo de la dialéctica política, pero de una inhabilidad para el gobierno conmovedora. No sabe de qué lo nombraron. Cree que ser alcalde es alegar, discutir y decir cosas, cuando de lo que se trata es de ejecutar.
Golpes de Estado de la Corte Constitucional
Se ha hablado de una constituyente para reformar a la justicia.
Corregir abusos a través de reformas constitucionales es muy grave. Acabo de corregir una tesis sobre los sucesivos golpes de Estado que la Corte Constitucional ha dado. Es que eso ya no es como antes, con gente armada, tanques y aviones. La Corte Constitucional nos da de desayuno un golpe de Estado, al almuerzo otro y en la tarde otro.
¿Golpes como cuáles?
¿Qué tal las tutelas en materia económica y social? La Constitución dice que la tutela es para proteger los derechos fundamentales, pero la Corte dice que también es para los conexos. La Corte Constitucional gobierna. Sustituyó al Congreso quitándole el poder de reforma de la Carta, sustituyó al Ejecutivo y manda a través de tutelas y comisiones de seguimiento. Y acabó con el Poder Judicial: las sentencias de la Corte Suprema y el Consejo de Estado las revisan ellos. Se quedó con todo el poder.
El error de buscar la segunda reelección
¿Eso de que el expresidente Uribe puede ser cabeza de lista en el Congreso o fórmula vicepresidencial es cierto?
No creo, Uribe es más importante que todo eso. Lo que pasa es que por esa maldita segunda reelección, de la que fui opositor, él se dedicó a jugarse esa sola carta y no previó la continuidad de su proyecto político para organizar una sólida fuerza política. Ese error no lo puede volver a cometer y pronto pueden esperar noticias importantes.
¿En qué sentido?
Opinando, obrando, reuniendo a la gente del país y conformando un bloque de opinión que conduzca a la toma del poder en unas próximas elecciones. Eso no es una sorpresa.
¿Qué le diría hoy a Santos?
Que en un gesto de humildad reconozca que esto va muy mal, que cambie el rumbo y asuma la dirección de la nación para que juntos derrotemos el terrorismo. Que nos convoque a todos.
Publicado: Mayo 27, 2012

Es política y de la peor

22 de enero de 2012 | COLUMNA | Por: RAFAEL NIETO LOAIZA

La prevaricadora posición de la Sala Penal de la Corte de no elegir fiscal de las ternas presentadas por Álvaro Uribe es solo la cereza del pastel de la politización de los magistrados, con aplausos, claro está, de los enemigos del exPresidente.
La administración de justicia en Colombia está profundamente desquiciada. Además de los graves problemas de morosidad, corrupción e inseguridad jurídica, lo aqueja la sarna apestosa y purulenta de su politización.

Tiene dos caras. En una, jueces y magistrados son elegidos por razones partidistas o por su cercanía con algún cacique político. A su vez, los magistrados postulan o eligen de acuerdo con sus simpatías políticas. ¿Qué otro motivo puede explicar, por ejemplo, que de las ternas de candidatos a Fiscal General de la República, casi siempre se haya elegido al más político y menos jurista de los tres? ¿O la lista de políticos que, sin ninguna credencial para el cargo, han sido postulados por las cortes y elegidos contralores generales de la República? La muy buena excepción de Sandra Morelli solo confirma la regla de los excontralores condenados. También dice mucho y huele mal que algunos magistrados hayan construido sus carreras políticas a punta de sentencias.

Por supuesto, la prevaricadora posición de la Sala Penal de la Corte de no elegir fiscal de las ternas presentadas por Álvaro Uribe es solo la cereza del pastel de la politización de los magistrados, con aplausos, claro está, de los enemigos del exPresidente.

En la otra, se trasladan a la justicia las pugnas políticas para que los jueces y magistrados tercien en la contienda, so pretexto de impartir justicia. Se elimina al contradictor por vía del proceso penal que, aun en caso de no terminar en la condena del imputado, genera tal daño en la reputación que hace imposible el retorno exitoso al mundo político. En adelante, el procesado cargará con el estigma de los titulares de primera página con la acusación y solo podrá mostrar las notas diminutas, refundidas en las páginas interiores, de la absolución.

¿Alguien recuerda, es solo uno de los casos, a Carlos García, expresidente del Senado, que perdió su libertad por años para ser después absuelto? El milagro ocurrió no porque la justicia fuera imparcial, sino porque era tan flagrante el montaje que no hubo forma de condenarlo.

Es la politización de la justicia la que explica que la infame Teodora siga libre y campante y que, en cambio, Nancy Patricia Gutiérrez, también expresidente del Senado, esté detenida y acusada por pedir pública y formalmente información sobre su actividad migratoria. Y es esa politización la que permite entender que el exviceministro Juan Camilo Salazar haya recibido una pena de diez años y tres meses de prisión por la firma de un convenio con el IICA, sin robarse un peso ni haber colaborado con nadie para que se lo robaran, y, en cambio los Nule, confesos defraudadores del Estado por miles de millones, sólo hayan recibido, benditos jueces y fiscales, una pena de siete años y medio, tres menos que Salazar.

Para nuestros jueces y fiscales es más peligroso el tecnócrata honesto que, en el peor de los casos, incurrió en un error administrativo, que el ladrón de cuello blanco políticamente bien conectado.

Es la politización, no tengo duda, la que motiva las acusaciones a Andrés Felipe Arias y, ahora, la de Luis Carlos Restrepo. Y solo puede ser una aberrante politización la que explique que la Presidencia de la República se haya constituido en parte civil en ese proceso. Al uribismo lo quieren demoler a punta de titulares de primera página y de procesos judiciales.

No está solo ni olvidado

17 de noviembre de 2011 | OPINIÓN | Por: Gabriel Harry H.

El periodismo comprometido y poco objetivo, desgraciadamente en la forma de hacerlo, envenenan el espíritu de lectores y oyentes, demostrando una amargura con el líder de todos los tiempos, el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Al leer la columna escrita por el exvicepresidente Francisco Santos en EL COLOMBIANO, se da uno cuenta de un mal que está regado en Colombia drásticamente. Ese mal es grave y nos lleva a la ingratitud: la mala memoria.

Y para el tema que el Vice trata en su columna sí que preocupa, pero el personaje no está solo.

El exPresidente Álvaro Uribe Vélez es el mandatario de Colombia que nunca será olvidado, que hasta los más enconados enemigos tienen que reconocer la transformación que tuvo Colombia en tres temas fundamentales para el avance de un país que iba a la deriva, o mejor, al borde del precipicio, que en hora buena le llegó al país un timonel, que lo sacó adelante y hoy es viable. Quién, consciente, podrá olvidar dónde estábamos y en qué nos dejó el anterior mandatario.

Trataré solo algunas de sus políticas que han sido la mejor herencia que recibió el Gobierno de la Prosperidad Democrática, prosperidad que solo se consigue en los resultados y perdura siempre y cuando las sepan cuidar y no desfallecer para conservarlas.

Son ellas: la Seguridad Democrática, que mostró el resultado y gozamos con hechos que cuando hay voluntad, liderazgo y persistencia, nadie los puede desconocer.

La confianza inversionista: las cifras lo demuestran y fue el trabajo arduo de ocho años, ambientando internacionalmente, aun contra los opositores itinerantes que desacreditaban a Colombia en el exterior. Hoy los resultados no se pueden ocultar.

La cohesión social: sería perverso desconocer el progreso en cobertura de salud, en educación, en la niñez, en la vejez y en vivienda, aun con los limitados recursos.

Dice el doctor Santos en su columna que él acepta que esa amnesia en los bogotanos es justificable, pero que en los paisas no. No, doctor Santos, los sentimientos pueden ser iguales allá y acá, pero el resultado es el mismo.

Sentimientos políticos del Partido Liberal, de la izquierda y de muchos huérfanos de poder, orfandad que sufrieron más duro los bogotanos que los del resto del país.

El periodismo comprometido y poco objetivo, desgraciadamente en la forma de hacerlo, envenenan el espíritu de lectores y oyentes, demostrando una amargura con el líder de todos los tiempos, el expresidente Ávaro Uribe Vélez.

Hay que leer el libro escrito por Mario Conde en España para ver cómo manipula una cadena española vinculada económicamente a Colombia la información, la difamación y los ataques a ciertos personajes españoles, lo mismo ocurre acá. Pero doctor Santos, como en todo, la tempestad deberá pasar y la mayoría de los colombianos profesamos admiración, respeto, agradecimiento y el convencimiento de que líderes no salen todos los días y que aun con sus defectos, que son pocos, no lo olvida, excepto esas élites que se crecieron en su Gobierno y hoy lo desprecian.

Pero el pueblo lo sigue y es el pueblo el que cuenta a la hora de la verdad.

¿Sube Petro y cae Uribe?

4 de noviembre de 2011 | OPINIÓN | Por: Saúl Hernández Bolívar
El que crea que Uribe y sus ideas están aniquilados se puede llevar una sorpresa mayúscula, sobre todo si continúa el deterioro del orden público y se entra en un apaciguamiento con las guerrillas que favorezca la impunidad.
Ecos de las elecciones del 30 de octubre. En las elecciones presidenciales de 2010, Gustavo Petro sólo obtuvo en Bogotá 241.834 votos, luego de que Antanas Mockus capitalizara los votos de la izquierda, alcanzando 774.215 sufragios en la capital. Ante ese fracaso, Petro afirmó que no competiría por la Alcaldía de Bogotá, a la que Samuel Moreno Rojas, en las elecciones de octubre de 2007, accedió con 915.769 votos, que son poco menos de los conseguidos por Petro y Mockus, juntos, el año anterior.
Pero Petro sí se lanzó a la Alcaldía. Para eso tuvo que armar un partido ‘nuevo’, el Progresista, con el fin de despojarse del lastre de corrupción e ineficiencia que carga el Polo Democrático Alternativo tras llevar a la capital a la peor crisis de su historia. En realidad, lo único que hizo fue cambiar de ropaje porque, en esencia, el Polo y el Progresista son lo mismo. Entonces, ¿por qué ganó Petro? La lectura es muy simple: principalmente porque los votantes de izquierda son fieles y disciplinados, de un activismo comprometido. Y si vemos con cuidado los datos podríamos concluir que en la capital hay cerca de 700.000 electores fijos que sufragan por corrientes de izquierda, a los que eventualmente se suman votos de opinión.

Son esos electores disciplinados de izquierda los que acaban de llevar a Petro al segundo cargo del país, otorgándole 721.308 votos (32,16%). Ellos entienden que dividirse es perder y como las posibilidades de triunfo del candidato oficial del Polo eran escasas, solo 32.300 personas (1,44%) ‘botaron’ el voto yéndose con Aurelio Suárez. Entre este y Petro apenas pasan de tres cuartos de millón de votos, lo cual sigue estando lejos de la votación de Samuel Moreno. En cambio, la centro-derecha se dividió de manera irreconciliable y suicida, por lo menos entre cinco candidaturas que no representan visiones de ciudad muy distintas sino apetitos burocráticos propios. El hecho es que entre Peñalosa (559.307), Parody (375.574), Galán (284.989), Luna (93.463) y Castro (10.509) suman más de un 1.3 millones de votos que llegan casi a duplicar la votación de Petro, con 602.534 votos más.

Lo anterior es, sin duda, una nociva y mortal dispersión que no hace más que confundir a los electores, a lo que hay que agregar que el 52.6% de los bogotanos no acudieron a las urnas y de quienes sí lo hicieron, el 67.84% no votaron por Gustavo Petro. Luego, ¿a razón de qué viene el ‘Comandante Aurelio’ a lanzar un discurso de corte presidencial en el que hasta se atrevió a indicarle al presidente Santos que su triunfo es casi un reclamo de que debe hacer la paz con las Farc? ¿En realidad creerá Petro que un triunfo alcanzado gracias a las circunstancias es un mensaje de reconciliación que representa un gran cambio para el país? Si eso es lo que cree, significa que no va a dedicar sus energías a solucionar los problemas de Bogotá sino a incidir en la política nacional, con lo que continuará el sufrimiento de los capitalinos.

Ya Petro dijo que no se lanzará a la Presidencia en el 2014 pero también había dicho que no se iba a lanzar a la Alcaldía. Sea en el 2014 o en el 2018, es obvio que Bogotá es solo un trampolín. Por fortuna, en el resto del país la izquierda es casi inexistente, por lo que es virtualmente imposible que un guerrillero envuelto en un manto de impunidad llegue a la Primera Magistratura, no importa lo bien que le vaya en la capital.

Otro tema interesante que se deriva de estas elecciones regionales es lo que algunos tildan de gran derrota del ex presidente Álvaro Uribe, cosa absolutamente fantasiosa. De hecho, el Partido de la U sigue siendo el partido de mayor votación en el país, y el ex presidente es su principal figura. El asunto hay que verlo en su contexto. La caída del bipartidismo tradicional incluyó también el derrumbe de las anteojeras que le impedían al elector mirar a los costados. La ‘disciplina para perros’ de liberales y conservadores, obligados a votar solo rojo o solo azul, sin conocer nombres ni propuestas, pasó al olvido hace rato. Hoy lo más común es que la gente vote por combinaciones de la más diversa estirpe sin que ello signifique un conflicto de identidad. La proliferación de múltiples y variadas alianzas ha engendrado un notorio gusto por la política ‘crossover’, en la que cualquier paleta es válida para quien elige libremente: un gobernador verde, un alcalde liberal, un concejal de la U, un diputado conservador, un edil de Cambio Radical, etc.

Otra de las consecuencias más claras es que los votos no son endosables, ni estando pegados de maquinarias ni tampoco estando pegados de la estimación hacia un personaje como el ex presidente Uribe. Es decir, por buena imagen que tenga esta no es suficiente para ayudarle a obtener el triunfo a figuras prácticamente desconocidas para la opinión pública como Carlos Mario Estrada y Federico Gutiérrez. Téngase en cuenta que tampoco César Gaviria pudo montar a su candidato a la Alcaldía de Pereira ni Horacio Serpa dejar sucesor en la Gobernación de Santander. Asimismo, la ‘casa Suárez’, que domina el Municipio de Bello desde hace 20 años, se quemó en la tarea de ganar sin rivales. El voto en blanco ganó por primera vez en Colombia por mayoría, lo que obliga a repetir la votación con nuevos candidatos.

Y hay más casos. El Alcalde de Rionegro (Antioquia) Alcides Tobón Echeverri, que ha recibido múltiples premios y nominaciones por su gestión, no pudo elegir a su preferido. A su vez, el poderoso gobernador Fajardo, que arrasó con 922.403 votos (49.44%), apenas nombró a cuatro de los suyos (tres verdes y uno de la ASI) entre 26 diputados a la Asamblea de Antioquia, y tampoco logró imponer a Rosa Acevedo en Itagüí, a pesar de que participó activamente en esa candidatura.

Enilse López, ‘La Gata’, tampoco pudo nombrar a su candidato en su propio pueblo, Magangué (Bolívar); y Juan Carlos Martínez, el ex senador que dice que es más rentable una alcaldía que un embarque (de coca), nombró cuatro gobernadores a expensas de una maquinaria poderosa, pero su intención era poner decenas de candidatos entre alcaldes y gobernadores. Un último dato: el senador Jorge Enrique Robledo, quien el año anterior obtuvo la tercera votación más alta para el Senado con 152.936 votos, apenas pudo transferirle poco más de 30.000 (como ya vimos) a su amigo Aurelio Suárez. Y eso es bueno, significa que en la intimidad del cubículo, el elector, bien o mal, vota como le da la gana.

Sin embargo, así como Petro convirtió en triunfo su derrota de hace 15 meses, el que crea que Uribe y sus ideas están aniquilados se puede llevar una sorpresa mayúscula, sobre todo si continúa el deterioro del orden público y se entra en un apaciguamiento con las guerrillas que favorezca la impunidad. La realidad es que el uribismo seguirá siendo mayoría en Colombia por mucho tiempo.

Saúl Hernández Bolívar es periodista y escritor colombiano. También es autor del blog Opinet.net - @SaulHernandezB

"Aquí no hay partidos, sino coaliciones de votos"


18 de septiembre de 2011 | REPORTAJE | Por: María Jimena Duzán
EN PLATA BLANCA  Gina Parody, candidata a la Alcaldía de Bogotá, habla de las organizaciones políticas colombianas, de su relación con Uribe y el uribismo, de sus propuestas y de la campaña electoral.
“La consecuencia de haberme salido de la U es que hoy puedo hablar tranquila”

El éxito de la Unidad Nacional

26 de Junio de 2011 | COLUMNA | Por: Rafael Nieto Loaiza

El Acuerdo de Unidad Nacional es pieza sin la cual es imposible entender el gobierno del presidente Santos y los éxitos alcanzados hasta hoy.

A mí no me pagaron

12 de Junio de 2011 | OPINIÓN | Por: Rafael Nieto Loaiza
El 75% de los colombianos, según la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría, tiene una imagen favorable del expresidente, a pesar de la incansable y sistemática campaña de medios para moler a Uribe.

Sin el pan y sin el queso

12 de Junio de 2011 | La Claridad | Por: Paloma Valencia Laserna

Uribe se caracteriza por una relación muy directa con los ciudadanos. La percepción de los Consejos Comunitarios es que el Presidente oía y atendía lo que la ciudadanía quería.

SANTOS DESTITUYE A QUIEN ACUSÓ A CHÁVEZ ANTE LA OEA

26 de marzo del 2011 | La Barca de Calderon | Por: William Calderón Z.

La abrupta salida del embajador Hoyos es otro duro golpe al corazón del uribismo que ha tenido en el político caldense a un hombre clave como director de los programas de Acción Social, primero, y después como embajador ante la OEA.

"La liberación se hizo con despeje"

12 de febrero del 2011 | EN PLATA BLANCA| Con: María Jimena Duzán
El presidente Santos debió ser más claro en temas fundamentales. Si iba a ser el íntimo y mejor amigo personal de Chávez nos lo ha debido decir
El exministro Fernando Londoño, uno de los críticos más duros del gobierno, cuestiona las liberaciones y niega que haya un 'Coffee Party'.

¿Se acabó el uribismo?

4 de febrero del 2011 | OPINIÓN | Por Paloma Valencia Laserna
De la lectura de diferentes columnistas de opinión, parecería que el uribismo es una fuerza condenada a muerte; que cada día se descompone y se acerca a su disolución.

Así fue el taller democrático de Uribe en Bogotá

30 de enero del 2011 | TEMAS DEL DÍA | Por YESID LANCHEROS
Álvaro Uribe durante su primer taller democrático, en Bogotá.- Foto: Diego Santacruz / EL TIEMPO
Anécdotas, anuncios y movidas políticas, detrás de lo que pareció ser más un consejo comunal. 

Más de 2.500 personas aclamaron a Álvaro Uribe Velez hoy en Bogotá. - 1° Taller Democrático -

29 de enero del 2011 | Bogotá | Por Redacción eltiempo.com

Uribe no descarta apoyar candidato de "tropas ajenas" a la Alcaldía

El ex presidente también aseguró que su nombre es el único que está vetado, por ahora para el cargo.

La estrategia del uribismo (Y algunos 'ilusos' ya nos enterraron)

Por: EL ESPECTADOR   Política| 7 Sep 2010 - 10:57 pm 

Ya trabajan en la conformación de listas para elecciones regionales de 2011

El ex presidente Álvaro Uribe estará por algunos meses en Estados Unidos y regresará al país a comienzos de 2011.

El senador y presidente del Partido de la U, Juan Lozano, reveló que el ex presidente Álvaro Uribe estudia la posibilidad de realizar talleres sobre liderazgo en las regiones.

¿Diálogo de paz con terroristas?

Agosto 15 de 2010 - Por: Sari Guerra
Con la llegada de Uribe al poder se libró una victoriosa guerra contra el terrorismo en Colombia. Hubo dos frentes de batalla con éxitos inéditos en la historia reciente propios de un excelente estratega. En 40 años de existencia, Farc y Eln no habían estado tan desacreditadas y decadentes.

En el frente interno de batalla en los terrenos político, militar y jurídico, todos ganados sin contar

Santos y Uribe, Descoordinados?

Por: Sari Guera domingo 1 de agosto de 2010

La imagen del escrito no es caprichosa *(1), es la de un ajedrez artesanal elaborado por un colombiano en el que coloca como contrapuestos en América, los planes de la izquierda suramericana y su referente opuesto en Colombia; en otras palabras, a Hugo Chavez y Alvaro Uribe; cada uno con sus respectivos staffs o alfiles en avanzada para acometer importantes objetivos continentales. La imagen al final del escrito (en color) es más diciente por lo que la dejamos a disposición para que se observe en mayor detalle las legiones rivales.

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE ELECTO JUAN MANUEL SANTOS

Bogotá, 25 de junio de 2010


Señor
Juan Manuel Santos Calderón
Presidente Electo de Colombia

Señor presidente:

Como ciudadano colombiano, víctima de los actos criminales de las narco guerrillas terroristas, deseo expresarle mi profunda indignación y dolor por la afrenta cometida por usted contra el Ejército de Colombia, contra sus valientes hombres y contra las víctimas del holocausto del Palacio de Justicia.

¿"Uribismo" o "Santismo"?

Por Sari Guerra - martes 22 de junio de 2010


Es obvio que la elección de Santos a la Presidencia obedece al plan maestro de Uribe de consolidar al uribismo como tendencia. 

Esta elección del domingo fue el un gran plebiscito en el que se apuntala la visión de Uribe como proyecto de Estado y los demás partidos no lo advirtieron.