17 de mayo de 2010
Por Jaime Restrepo
Esta campaña presidencial ha sido una patética muestra de la aplicación de estrategias propagandísticas malintencionadas para golpear al adversario: las vallas en Villavicencio contra Mockus, o los miles de mensajes e imágenes contra Santos, evidencian la poca altura que tiene el actual debate y el predominio del impacto publicitario sobre las propuestas y el análisis de los discursos de los candidatos.Es más: los medios de comunicación, como Caracol Radio, han tomado partido por el verde matemático y no tienen pudor en exponer sus preferencias políticas, disfrazadas de noticias o entrevistas. Así ha ocurrido con Julio Sánchez Cristo, quien abiertamente pide a sus oyentes que voten por Mockus, y con Darío Arismendi, quien en una presunta entrevista radial a Juan Manuel Santos asumió una falaz vocería de todos los colombianos para agredir al aspirante de la U. Además de lo repugnante que le resulta la propaganda con la imitación del Presidente, para Arismendi también es motivo de reproche la asesoría de J.J. Rendón.











