ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Peláez y Gardeazábal agosto 1 de 2018
Escucha"#PEGA Peláez y Gardeazábal, agosto 1 2018" en Spreaker.
Mostrando entradas con la etiqueta CSJ. justicia mamerta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CSJ. justicia mamerta. Mostrar todas las entradas

Preconstituyendo la prueba contra Uribe

8 de marzo de 2012 | ANÁLISIS | Por: SERGIO ARAÚJO

El cerco alrededor de Álvaro Uribe cada día se estrecha más dramáticamente. Ya nadie duda que el expresidente es víctima de una estrategia de desprestigio para borrarlo de la historia y encarcelarlo.
¿Pero cómo? ¿Con qué cargos? ¿Con qué pruebas? Sencillo: Había que preconstituir las pruebas…
Todo empezó cuando Uribe se inclinó a favor de la facultad de la Corte Constitucional, como intérprete de los derechos constitucionales y su capacidad para fallar tutelas que pudieran tumbar sentencias de la Corte Suprema. Como es en el resto del mundo…
Después vino un borrascoso episodio telefónico entre Uribe y Yesid Ramírez, en el que se gritaron improperios. El clima se agravó por ¿la torpeza? de negarse a nombrar algunos familiares de magistrados que habían pedido puestos. Luego, a la cocción de ese caldo envenenado, concurrió la oposición encabezada por Petro, Robledo, Avellaneda y otros del extinto Polo, que hasta entonces no eran más que unos tipos inteligentes a los que nadie les paraba bolas en el Congreso, pero junto a los magistrados enardecidos, esa falange de guerreros pudo artillarse con las armas de la Corte y se volvió una poderosa escuadra de batalla.
Algunos periodistas, expresidentes, y resentidos por Uribe, se fueron integrando a ese grupo de presión, minoritario en cantidad pero tremendamente letal en lo político, especialmente por el poder judicial, que le puso colmillos al empeño.
Cesar Gaviria, astuto como es, entendió el cuarto de hora, abandonó el institucionalismo de su oposición política mesurada y sumó al Partido Liberal que entró feroz a la cruzada antiuribista. Muchos entendieron lo que venía y saltaron del barco. Pero Uribe no entendió.
Todo esto más o menos se sabe, nada es nuevo. Lo que no resulta claro es ¿por qué Uribe no se dio cuenta? Ellos, conscientes de cuan improbable resulta tumbar o llevar a juicio al Presidente en un sistema que entrega al Congreso la competencia para investigarlo, optaron por apostar a la competencia excepcional de la Corte Penal Internacional que solo asume cuando la justicia de cada país no opera.
¿Pero cómo? ¿Con qué cargos? ¿Con qué pruebas? Sencillo: Había que preconstituir las pruebas.
La prueba preconstituida es aquella que existe antes de la apertura del proceso judicial, está a disposición de juez en cualquier momento y podrá ser agregada a la causa una vez iniciada. Entendido esto, el sector del poder judicial comprometido contra Uribe, empezó a construir el acervo probatorio que demostraría que Álvaro Uribe no fue más que la cabeza indiscutible de la Máquina de Guerra (teoría de Roxin) que pretendió materializar, desde el Ejecutivo, la “refundación” del Estado que quedó consignada por las autodefensas en el famoso Pacto de Ralito.
Los magistrados comenzaron por desempolvar viejos anónimos, sobre la intervención de los paras en las elecciones a Congreso. Las denuncias dormían el sueño de los justos desde el 2000 pero solo se acordaron en 2006. ¿Prevaricaron? Quizá sí.
Precisamente por tener la competencia para investigar y acusar al Presidente había que volver a los parlamentarios parte de la causa y de la prueba, pues para que la CPI pudiera intervenir había que contaminar a quienes faculta la Constitución para investigar al Jefe del Estado. Por eso, el primer paso fue encarcelar y condenar masivamente la bancada gobiernista.
La Corte cambió jurisprudencias y moduló el alcance del delito de sedición (demasiado leve) porque para aplicar la teoría de Roxin era necesario adecuar, primero a los paramilitares y después a los congresistas, en el tipo penal conocido como Concierto para Delinquir.
En muchos casos era cierto. Sería mendaz negar que los paramilitares intervinieron las campaña de 2002 e incluso las de 2000, y antes las de 1998, tan violentamente como las intervino la guerrilla durante tres décadas, sin que el poder judicial moviera un dedo.
Pero la “barrida” de la bancada gobiernista no distinguió culpables de inocentes, mucho menos respetó su propio precedente jurisprudencial, ni cuidó el debido proceso. Todo fue válido, la Corte llegó incluso a condenar personas que jamás juzgó. Se arrasó el esquema garantista, y la Corte Constitucional decidió agacharse y no proteger los derechos de los procesados.
Sin embargo no bastaba, había que incluir a los colaboradores cercanos. Por eso, Jorge Noguera conocido en Santa Marta como persona de bien, fue procesado y condenado tras haber desenmascarado a un delincuente condenado, que la Corte ungió -para vergüenza histórica- como “testigo estrella”.
Pero se necesitaba más, por eso persuadieron a Yidis, y con su sospechosa autoinculpación lograron imputarles delitos a dos ministros, por -quizá- hacer lo que antes y después hicieron todos los ministros.
Tampoco era suficiente, y amarraron al tema paramilitar -que es rural- el tema del campo, para eso usaron unas sinvergüenzuras de particulares y las presentaron como delitos de funcionarios. Ahí nació AIS, y encarcelaron otro ministro con su equipo.
Lo penúltimo es lo de Luis Carlos Restrepo, quien desmovilizó una fuerza mortífera que nació ante la indolencia del Estado y con el pretexto de financiar la lucha antisubversiva abarcó todas las esferas de la ilegalidad. En cualquier país serio Restrepo merecería un reconocimiento por materializar -con la lengua- el desarme y desmovilización de las AUC; pero la fuerza de tarea antiuribista convirtió la desmovilización de un frente guerrillero en cuatro delitos.
Lo último es el insólito encarcelamiento de Rodolfo Campo Soto, exdirector del Incoder, por la supuesta celebración ilegal de un contrato con la OEA. Aunque la Fiscalía no solicitó que se encarcelara, la juez de control, a motu proprio decidió su “alta peligrosidad” y lo clavó en un calabozo. No importó su trayectoria intachable, 70 años de vida inmaculada, ni la penosa debilidad probatoria. ¡Por ser uribista merecía cárcel también!
En la tarea de fabricar (o preconstituir) pruebas contra Uribe nada es demasiado descabellado.
Un politizado y poderoso sector de la Justicia, instigado por políticos, y permeado por la izquierda armada que infiltró su gente en el poder judicial, está llevando a cabo un plan milimétrico para que la Corte Penal Internacional investigue a Uribe como el presunto jefe de una gigantesca organización criminal con aparato armado, ala política, derivaciones en corrupción oficial, narcotráfico, violaciones de derechos humanos, agresiones a países vecinos y toda suerte de crímenes contra la ley y la humanidad que quepan en las ilimitadas posibilidades de este grupo que, hasta ahora, va ganado la partida a un Uribe que no sabe cómo defenderse.
No es fácil. Esa amalgama de formas de lucha que mezcla ingredientes político-jurídico-mediáticos es la más letal y depurada versión del concepto.
Todos esos procesos no buscan justicia, moralidad ni nada altruista o admirable. No. Cada persona encarcelada, imputada o condenada, solo va engrosando el acervo probatorio con el que intentan crucificar al expresidente.
Ese es el plan.
Espero que, por decirlo, no me fabriquen pruebas para embutirme también en una adecuación típica sobre medidas. No lo descarto, al fin y al cabo toda tiranía es arbitraria.

Condenado Noguera (II)

06 de octubre de 2011 | OPINIÓN| Por: FERNANDO LONDOÑO HOYOS

Sin un buen tejido de fábulas y sandeces no se logra condenar un inocente.
Valdrá recordar que Jorge Noguera, ex director del DAS, no asesinó al profesor Correa de Andréis, no le ordenó a nadie que lo hiciera y no tuvo participación previa ni posterior en ese crimen. Y no lo decimos nosotros, sino que lo admiten y declaran los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que lo condenaron a 16 años de prisión por ese delito. ¿Cómo es posible, entonces, la condena contra un inocente, como tal reconocido?
Con la teoría de un tal Roxin en la mano, un profesor alemán que no tendrá idea de los crímenes que se cometen en su nombre, ya condenaron al general Arias Cabrales por las supuestas y nunca probadas desapariciones del Palacio de Justicia. Y le aplicaron la misma medicina a Jorge Noguera, por un asesinato que cometieron los paramilitares por orden de 'don Antonio', como lo ha reconocido sin ambages este bandido en sus declaraciones ante Justicia y Paz.
Para condenar a Noguera por concierto para delinquir, la Corte tenía que establecer, nadie lo dudaría, que hubo concierto. Es decir, que Noguera se puso de acuerdo con los paramilitares del Cesar, para poner el DAS a su servicio, como dice la sentencia. Pero no anduvo con suerte la Corte. Porque interrogados todos los paramilitares de la zona, declararon sin reservas que nunca conocieron a Noguera de vista, trato y comunicación, como en lenguaje forense se usa repetir.
Pero el hoy ex magistrado Gómez Quintero no se quería quedar corto en su última ponencia, algo así como su legado moral para Colombia. Y se funda en una orden administrativa que impartió Noguera para cambiar un detective que andaba de hablador revelando detalles de una acción de extinción de dominio, para deducir que quería favorecer al paramilitar Hernán Giraldo, cuyos bienes ya habían sido identificados por el DAS y que le fueron incautados en la diligencia a la que no concurrió el detective trasladado, sino otro cualquiera funcionario de policía judicial. La operación se hizo, los bienes se embargaron y quedaron a disposición de la Fiscalía y en nada se afectó todo aquello por la orden de Noguera.
Pero cuando no hay más de dónde agarrarse, vale un tizón encendido. Y de semejante nadería deduce la Corte que Noguera quería favorecer a Giraldo; y que si lo quería favorecer era porque estaba con él concertado; y que si estaba en concierto con Giraldo, también debió estarlo con 'Jorge 40'; y que si se concertó con '40', era porque quería poner todo el DAS a su servicio. Se escapó Noguera de quedar comprometido en la voladura de las Torres Gemelas. Era que todavía no llegaba a la Dirección del DAS.
Pero le faltaban a la Corte las acusaciones de ese delincuente dicharachero y desvergonzado de Rafael García. Y no tiene más remedio que desestimar seis o siete acusaciones grotescas que lanzó contra Noguera, hasta por delitos que se cometieron en Venezuela. Y en lugar de reconocerlo mentiroso compulsivo digno de ningún crédito, resuelve que sí ha mentido en todo, menos en acusar a Noguera de robarse material de inteligencia del DAS para entregárselo a los 'paras'.
No tiene la Corte prueba alguna de que ese material, una lista de sindicalistas que se debían matar, hubiera existido. Y mucho menos de que la hubiera recibido 'Cuarenta', y por supuesto de que Noguera la hubiera sacado de archivos de inteligencia. Pero no importa. La pena contra Noguera se estaba quedando corta y había que ajustársela a 25 años. Luego García en eso, lo único, dijo la verdad. Y si la lista no aparece, fue porque no se la buscó bien.
Jorge Noguera fue condenado a morir en vida. Y su familia quedó destrozada. Y el país, deshonrado. Pero la Corte se salió con la suya, y se desquitó del doctor Álvaro Uribe, que es en el fondo lo único que importa. "Summum ius, summa iniuria".

La batalla jurídica

6 de Junio de 2011 | OPINIÓN | Por Mauricio Vargas

Con sus fallos sobre el PC de 'Reyes' y Las Delicias, las cortes le hacen un gran favor a Uribe.

Señores magistrados, ¿en qué están pensando?

5 de Junio de 2011 | OPINIÓN | Por Miguel Gómez Martínez

ANNCOL y el abogado de Joaquín Pérez, portavoz internacional de las FARC, aplaudían en todos los micrófonos la decisión de nuestra CSJ en el sentido de no darle ninguna validez a las pruebas recuperadas durante la operación Fénix contra Raúl Reyes

¡Estarían felices!, ¿previcadores?

23 de marzo del 2011 | COLUMNA | Por: JOSÉ OBDULIO GAVIRIA

En Colombia, hoy tenemos una justicia movida por intereses políticos e ideológicos, capaz de llegar hasta los más insospechados niveles de crueldad con sus 'enemigos'.

El wikichisme

6 de marzo del 2011 | OPINIÓN | Por: Salud Hernández-Mora

Sería bueno que los magistrados que participaron nos explicaran cómo fueron aquellas rondas de votación y por qué cambiaron el sentido de sus sufragios en un fin de semana.

Los 'parapolíticos' siguen en el olvido del pabellón Ere de La Picota

25 de enero del 2011 |  JUSTICIA | Por INFORME DE PLINIO APULEYO MENDOZA
'Somos inocentes, víctimas de falsos testigos': ex funcionarios cercanos a Uribe. ¿Cierto o falso?

Tenemos Fiscal

7 de diciembre del 2010 | OPINIÓN| Por Fernando Londoño Hoyos

En la mañana de la elección del Fiscal habíamos vaticinado el resultado. Era lógico. Porque la Corte no iba a comportarse con lógica. Elegir a uno de los más grandes juristas del país, de larga y probada trayectoria en el Foro y la Academia, era algo que no entraba en sus planes.

Habemus Fiscal

4 de diciembre del 2010 | El observador| Por Luis Guillermo Restrepo Satizabal

¿Cuánto daño le ha causado al país la forma en que se ha manejado la Fiscalía? Infortunadamente, esa definición no se puede medir en términos numéricos.

Milagro

4 de diciembre del 2010 | Registro | Por Rafael Nieto Loaiza

Los milagros existen. Los hacen los santos. Éste lo hizo Juan Manuel, de acuerdo con la información que dio Pacho, primo hermano doble, con fuente de primera mano para saberlo. Con la sagacidad y la capacidad de negociar que lo caracteriza, el Presidente consiguió lo inimaginable: que en el alacranero de la Corte Suprema se pusieran de acuerdo, al menos por esta vez, y destrabaran las elecciones que estaban pendientes. La más importante de ellas, sin duda, la del Fiscal General.

De lenguas viperinas

4 de diciembre del 2010 | OPINIÓN | Por Salud Hernández-Mora

La súbita elección de Fiscal, más allá de cumplirle al país, demuestra que le tomaron el pelo durante 16 meses

Un asilo justificado


27 de Noviembre del 2010 | OPINIÓN| Por Alfredo Rangel

El asilo fue una decisión soberana y autónoma, basada en su propia valoración de los hechos, decisión que ese gobierno no está obligado a explicar.

El ex presidente Uribe puso el dedo en la llaga

25 de Noviembre del 2010 | EDITORIAL | Por Fernando Londoño Hoyos

El ex presidente de la República Álvaro Uribe Vélez ha planteado un debate que debe tratarse con seriedad y no con declaraciones insulsas que se limitan a un lugar común. “Es que en Colombia hay plenas garantías judiciales”.

Sí es persecución política

24 de Noviembre del 2010 | Editorial | Por Fernando Londoño Hoyos

Volvamos un poco atrás con la memoria queridos oyentes y preguntémonos por un minuto sí fue un juicio justo, sí fue un juicio por razones jurídicas el que se armó, se adelantó y culminó contra Mauricio Pimiento uno de los hombres más claros del país, uno de los parlamentarios más promisorios. Lo he dicho varias veces y sea la hora de repetirlo. Sí la Costa Atlántica aspiraba a tener un candidato a la presidencia de la República ese era Mauricio Pimiento.

Panamá sí lo entendió

23 de Noviembre del 2010 | Zona Franca | Por José Obdulio Gaviria

El pedido de asilo de Hurtado es prueba irrefutable de la politización de nuestra justicia.

'Sacar' al Presidente

09 de Noviembre del 2010 | Zona Franca | Por: José Obdulio Gaviria  

¿Quién en sus cabales iba a calcular los alcances mefistofélicos de ciertos magistrados?

Nueva terna, mal presagio

EL COLOMBIANO | Medellín | 4 de noviembre de 2010

Con lo sucedido ayer, el cambio de terna para elegir Fiscal General de la Nación, podría consolidarse el gobierno de los jueces. ¿O, acaso, la tiranía de los jueces? Algunos estarán felices. Otros, lo lamentamos y vemos nubes grises. Un mal presagio.

EL EXPEDIENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA (Parte 1 de 2)


Lunes, 01 de noviembre de 2010  DERECHA COLOMBIANA | 
Por William Calderón Zuluaga (*)
Cuando en agosto de 2006 El Espectador publicó una noticia que daba cuenta de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia estaba próxima a abrir investigación formal en contra de tres congresistas de Sucre que al parecer habrían tenido nexos con los paramilitares...







La Justicia Colombiana tiene que volver a pensarse

viernes 29 de octubre de 2010 | Por: Fernando Londoño Hoyos

Los últimos acontecimientos en que ha sido actora y actora en el más pleno sentido de la palabra porque ya no es juez sino eso, actora, de una telenovela que montó de la Corte Suprema de Justicia, nos obliga a muy serias reflexiones.  

Verdadero concierto para delinquir

Por José Obdulio Gaviria26 de Octubre del 2010

La Comisión que quiere ahondar en mis denuncias sobre el concierto de magistrados con Sale, Mancuso y Jony Cano está varada