miércoles 5 de mayo de 2010
Los colombianos pueden sentirse muy orgullosos, sobre todo los jovencitos que apenas empiezan a usar desodorante y que por ello se sienten como grandes estadistas, aplaudiendo como focas amaestradas al lituano Mockus quien, a pesar de haber nacido en Colombia, es tan colombiano como Osama Ben Laden.
El Partido Verde, mis amigos, que se proclama como centro de la decencia, la verdad y la antipolitiquería, es una farsa. Es un engaño más con el cual la guerrilla quiere apropiarse del destino de los colombianos. Están a punto de lograr lo que no han podido con las armas y la guerra jurídica a nuestro ejército.












