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Dic 10 de 1948
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La gran encrucijada liberal

¿Aguanta la colectividad roja 12 años por fuera del poder?

Entre sábado y domingo, el liberalismo define su rumbo de cara al proceso electoral de 2010.


Desde hace 50 años el Partido Liberal no afrontaba una encrucijada histórica más compleja que la que hoy vive. Tan difícil como la encrucijada del alma que le ha servido de argumento al presidente Álvaro Uribe para dilatar su decisión de aspir ar a una segunda reelección, equivalente a la posibilidad de ajustar 12 años en el poder. Si lo logra, automáticamente se convertiría en el gobernante de mayor tiempo en el solio de Bolívar en casi 200 años de vida republicana.
Aunque el Primer Mandatario se formó políticamente en las toldas del liberalismo, formó parte de la línea del otrora imbatible Bernardo Guerra Serna en Antioquia y fue uno de los líderes que desde el Poder Popular consolidó el caudal electoral de Ernesto Samper, hoy es claro que saliéndose de la fila en 2002, pasó de largo y derrotó al oficialismo de su colectividad y consolidó un mandato que ya va por los siete años y cuatro meses, dejando en el camino su pasado liberal y a la vera a un Partido que, de perder en 2010, ajustaría 16 años sin Presidencia.
Un reto histórico que vuelve a confrontar, a cinco meses de las elecciones presidenciales, en un Congreso Liberal disperso y dividido como nunca, que a punta de discursos, desde este sábado, intenta recuperar el camino extraviado. Un rumbo que distinguió a la colectividad en los azares de la mitad del siglo XX y que apropiadamente recordó el candidato presidencial Rafael Pardo, al arrancar su discurso evocando el liderazgo de uno de los liberales más auténticos, Alberto Lleras Camargo.
“Hace medio siglo, un presidente liberal dejaba el poder gozando de altísimos niveles de popularidad y reconocimiento de todos. Alberto Lleras Camargo, el estadista, él sí un intelectual, volvió a ser un ciudadano del común pero con la dignidad de los grandes hombres. Al terminar su período constitucional se marchó a Chía, donde se le veía inerme y pulcro, sin edecanes ni escoltas, usando su bicicleta”, expresó Pardo en su intervención, con una clara alusión a los tiempos actuales, donde el presidente Uribe quiere todo menos irse a montar bicicleta. 
Pero en el fondo, como quedó retratado en el Congreso Liberal, la colectividad que representó al citado Lleras Camargo, a Carlos Lleras Restrepo o a Luis Carlos Galán, hoy en la práctica es una colcha de retazos. Lleva ocho años tratando de sumar votos con el Polo Democrático y otras fuerzas minoritarias para intentar frenar la aplanadora uribista en el Congreso. No tiene ninguna representación en el Gobierno, ha perdido poder con el conservatismo, en su interior se escuchan voces que van desde arrimarse al Gobierno hasta correrse hacia la izquierda y sus líderes de hoy son voces aisladas que sólo tienen un lugar común: la candidatura del ex ministro Rafael Pardo.
Germán Vargas Lleras, que nació también en el liberalismo, tiene su propio partido. Juan Manuel Santos, que representó al Partido, ahora sólo habla de ser el sucesor de Uribe. Y la opinión liberal ya no sabe qué camino coger. Evidentemente, como diría Julio César Turbay, o ciertamente, parafraseando a César Gaviria, el camino es incierto. La opción se llama Rafael Pardo, que según él,  definió lo que va a pasar en 2010 si gana Uribe: “Un período más y ya no tendremos libertades”.
Hace 123 años, cuando el presidente Rafael Núñez se asomó al balcón de Palacio y anunció que la Constitución de Rionegro había dejado de existir, bajó el telón de 25 años de dominio liberal, el período más largo de vigencia política de esta colectividad en la historia. Después tuvo que esperar 44 años para regresar al poder. Como están hoy las cosas en Colombia, el asunto no parece tan extremo, pero tampoco es claro que el liberalismo repunte.
La opción parece estar en manos de las nuevas generaciones. Los menores de 40 años en el Partido Liberal que ya empiezan a tomar las riendas de la colectividad. Algo así como lo que sucedió hace 20 años con Luis Carlos Galán y sus contemporáneos, pero que languideció con el correr de los años gracias a una carrera de escándalos que terminaron por llevar al poder al que más ofreció mano dura, el mismo que hoy aspira a completar 12 años en la Casa de Nariño.
El Partido Liberal sigue en crisis y su única alternativa hoy es que el presidente Uribe no pueda aspirar al tercer mandato. Aun así, sólo lo salva una consulta interpartidista para enfrentar al eventual ungido del Primer Mandatario. El ex presidente Gaviria destacó a Pardo como “un político serio, preparado, experimentado, moderno, limpio y brillante”. Todo eso es cierto, pero en las urnas los votos no se endosan y el liberalismo hoy es una fuerza dispersa. ¿Cómo cambiar el rumbo? Ese es el reto de Pardo.


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