ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Escucha"Peláez y Gardeazábal,dic 12" en Spreaker.

Hice de todo por la Patria

Cristhian Castillo, Colprensa | El mandatario y su familia vivieron intensas emociones durante estos ocho años en la Casa de Nariño. Álvaro Uribe asegura que ahora se dedicará a estudiar y a atender la empresa agropecuaria, a la cual no le pudo dedicar tiempo.
Argemiro Piñeros- Alfonso Ospina Torres | Colprensa, Bogotá | Publicado el 1 de agosto de 2010

El jueves en la tarde Álvaro Uribe Vélez accedió a darle la última entrevista a Colprensa como Presidente de la República. Habló de muchos de los temas de su Gobierno y lo hizo relajado, casi queriendo apaciguar en algo el temperamento que, como él mismo reconoce, "no pudo controlar".
¿Le parecería justo si al escoger para usted una manera de describirlo, se eligiera la de un Presidente que buscó la mayor cercanía posible con la gente y con las poblaciones más alejadas?
"En estos ocho años procuré trabajar por todas las regiones de Colombia, con el afecto que desde niño nos inculcaron por la Patria y por la región donde crecí; procuré que ese entusiasmo afectivo por mi región lo sintiéramos por todas las regiones de la Patria. Lo único que reivindico es afecto por el país en su conjunto y por cada región en particular".

Pese a tantos recorridos, ¿hubo sitios a donde no fue?
"Apenas vi de lejos la Sierra Nevada del Cocuy y no fui a San Felipe, allá donde está la gran roca que marca la frontera entre Colombia, Brasil y Venezuela. Esos sitios los tengo presentes; hay otros, que ahora no recuerdo, donde tampoco estuve".

Y de todos los que recorrió, ¿a cuáles va a volver?
"A todos los sitios, porque a donde llega, uno se enamora de ese lugar. Quisiera desquitarme e ir a cada sitio de la Patria, pero a gozar, a quedarme mucho rato y a dormir muchas noches".

Hoy, en esta oficina, se le ve más relajado, ¿ya empezó a descansar?
"No, pero el computador ya lo vacié, para que el presidente Santos lo encuentre enterito, sin que haya consumido un solo byte; como el escritorio, que lo estoy terminando de vaciar para que lo taponen y lo pongan brillantico, para que el presidente Santos lo reciba en las mejores condiciones".

En estos ocho años los colombianos pasaron de sentirse alejados de sus soldados y policías a sentirlos como sus amigos?
"Los soldados y policías de Colombia merecen nuestro afecto por su heroísmo y porque han tenido un gran valor para depurarse, para sancionar cualquier violación de derechos humanos. Hoy quedan unas Fuerzas Armadas con una gran conciencia y con un compromiso verdadero en materia de observancia de los Derechos Humanos. El país quedó preparado para tener un récord impecable en ese sentido. Todo eso exige nuestro afecto a las Fuerzas Armadas".

Usted ya ha dicho que será cooperante de las Fuerzas Armadas?
"Todos deberíamos ser cooperantes con tres armas: cariño, confianza y un celular. Algo que ha hecho este Gobierno es estimular el apoyo a las Fuerzas Armadas y, al tiempo, desarmar a la ciudadanía. Ese proceso hay que seguirlo".

¿Cuál es la tarea fundamental que debe enfrentar Colombia en los próximos años?
"Lo primero es que pudiéramos tener los menores índices de asesinatos, porque si bien ese delito se ha reducido de 30.000 a 15.000 casos por año, todavía es mucho. Aún tenemos una tasa de 30 ó 32 asesinatos por 100.000 habitantes; era de 66-68, pero lo que necesitamos es llegar ojalá a cero o a unas tasas de 2, 4 ó 6, no más".

¿Cómo se imagina a Colombia en 20 años?
"Quiero un país seguro, con valores democráticos, con un gran ritmo de inversión, pero con fraternidad, equidad y una política social que alimente esa inversión y esa seguridad. En ese camino de superación de pobreza y construcción de empleo de buena calidad dejamos los mojones: seguridad, promoción de la inversión, búsqueda de mercados y transformación productiva en marcha, agregarle valor a la producción tradicional y desarrollar sectores en los que el país pueda ser un jugador de talla mundial. Eso requiere una transformación educativa y todo tiene que tener apoyo en infraestructura".

¿Deja una gran amistad con algún mandatario de otro país?
"Se habló con mucha sinceridad. A todos se les dijo que este terrorismo no se soluciona con expresiones de condolencia cuando derrama sangre, sino que hay que combatirlo".

¿Con cuál de los actuales presidentes de Suramérica siente más seguridad de que seguirá dándole apoyo a Colombia?
"Necesitamos que todos lo hagan".

Cuentan sus asesores, que en sus viajes usted hizo muchas cosas buscando cerrar acuerdos para Colombia?
"Hice de todo. Estábamos muy afanados porque los cruceros del Caribe regresaran a Colombia. Con ese fin llegamos a Miami y nos recibió la asociación de cruceros. Ellos quedaron de enviar a la Directora Ejecutiva; vino, me llamó el ministro (de Comercio, Luis Guillermo) Plata y me dijo que estaba en Cartagena, pero que no la veía animada. Al otro día los recogí y fuimos a San Andrés, allí el Ministro me dijo: 'Les gustan los caballos'. Veníamos a las once de la noche en el avión y le dije al ministro Plata: 'Todo por la Patria'; me fui a la cabina y les dije: 'Comandantes, no he utilizado ni lo voy a utilizar este avión para parrandear, no aterricen en Bogotá, llévenme a Rionegro'; me los llevé para la casa, me monté en un caballo que se llama Juguete y empecé a hacer monerías; ese caballo ayudó bastante a que volvieran los cruceros. Otra vez estaba con un equipo de Gobierno y dirigentes gremiales en Lima, en una cumbre de países del Pacífico; el propósito era conversar con todos los mandatarios. Le dije a la delegación: 'Esta noche la pasamos en vela, hasta que los encontremos a todos'; al que me encontraba en un pasillo lo sentaba y le hablaba de la necesidad de que Colombia entre a la Asociación de Países del Pacífico. Me faltaba el Sultán de Brunei, a las 11:30 de la noche me dijeron que se había acostado ya, pero pedí que lo levantaran y él nos recibió. A la madrugada chequeamos la lista y vimos que habíamos hablado con todos.

Alguna de esas decisiones suyas debió inquietar a su equipo de seguridad?
"Sea mejor la oportunidad de rendirles un homenaje, de todo corazón, a quienes nos han brindado la seguridad todos estos años: el general Santoyo, al comienzo, y en estos últimos cinco o seis años al general Flavio Buitrago y a todo su equipo, y al señor almirante Rodolfo Amaya, quien ha estado estos ocho años como jefe de la Casa Militar de la Presidencia. Ellos han trabajado con abnegación, con decoro, con patriotismo".

¿Va a vivir en Bogotá o en Rionegro?
"Quiero agradecerle a Bogotá toda su amabilidad y su hospitalidad estos años. Tengo la casa en Rionegro y ahora tengo que dedicarle mucho tiempo a la empresa agropecuaria. Además, hay que volver a estudiar".

¿Tiene planes con su familia?
"Tomás pasó al máster de la Universidad de Stanford, tiene que consagrarse a estudiar dos años; Jerónimo tiene que terminar aquí su maestría de Economía y reemplazar a su hermano en el trabajo".

Será una época más tranquila, quizás como lo que ha querido doña Lina?
"Nosotros hemos vivido estos ocho años intensas emociones. Este gobierno ha sido de cero apaciguamiento, acá no ha habido apaciguamiento ni en el temperamento".

Ya le han puesto tentaciones de candidaturas en varias regiones del país?
"Ojalá pueda hacer un ejercicio de ex presidente prudente y útil para el país. Le pido a Dios que no me deje equivocar como ex presidente. Ojalá sea capaz de hablar siempre con toda la sinceridad y de manera constructiva".

0 comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios de usuarios anonimos llenos de odio y con palabras soéces y/o calumniadores, serán eliminados.