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Dic 10 de 1948
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Gran debate: sumas y restas del primer ‘cara a cara’

ELECCIONES 2010 David Roll, investigador de partidos políticos y Camilo Rojas, experto en estrategia política, evalúan cómo les fue a los candidatos a la Presidencia en el primer Gran Debate organizado por SEMANA, La FM, RCN Radio y TV.
Miércoles 24 Marzo 2010
 
Los siete aspirantes a la presidencia, que registran más del uno por ciento en las encuestas, se enfrentaron por primera vez en un debate público por televisión, a instancias de la alianza conformada por la revista SEMANA, RCN Radio, Noticias RCN y La FM.

Juan Manuel Santos, Noemí Sanín, Antanas Mockus, Gustavo Petro, Germán Vargas Lleras, Rafael Pardo y Sergio Fajardo, respondieron preguntas de todo tipo, desde coyunturales, programáticas, personales y hasta de corte moral y ético.  

Tras el primer encuentro público de estos siete candidatos, y previo a la Gran Encuesta que medirá la intención de voto, tras las elecciones del pasado 14 de marzo, Semana.com hizo su propia evaluación del ‘Gran Debate’. Dos expertos, el catedrático David Roll, director del grupo de investigación sobre partidos políticos de la Universidad Nacional; y Camilo Rojas, experto en estrategia política, coordinador de contenido y analista de e-estrategica.com, analizaron la actuación de los candidatos en la que puede ser su primera vista pública de cara a la primera vuelta del próximo 30 de mayo.

Virtudes y fallas de los programas de gobierno
Para David Roll, el debate sirvió para percibir virtudes y falencias de los candidatos. Pero, asegura que la confrontación se concentró exclusivamente en el individuo que plantea un programa de gobierno, sin presentarlo como cabeza visible de un equipo o un partido político que lo respalde. También dice que el debate no permitió enmarcar a cada candidato en una corriente política específica.

En ese sentido, estas fueron sus conclusiones del candidato, al analizar los aspectos programáticos ofrecidos por cada candidato.


- Juan Manuel Santos:

“Es evidente que es un político, que a pesar de no haber sido elegido, ha tenido cargos que le permiten hablar bien, con fundamentos, de economía, relaciones internacionales y de defensa, independientemente si a uno le simpatiza o no”.

- Noemí Sanín:

“Siempre será la gran canciller y la gran embajadora colombiana. Pero todavía no convence a quien la escucha en términos de que sea la gran estadista que ella pretende ser en este momento, o que es la política más hábil de Colombia”.

- Antanas Mockus:

“Es el gran orientador moral, y sería un magnífico ministro de cultura o el jefe de un grupo de sabios para conducir al país a otro momento, pero no creo que en el campo político es donde deba estar. No creo mucho en el gobierno de los sabios”.

- Gustavo Petro:

“Es mucho más consistente que (Carlos) Gaviria, a quien venció en la consulta. Su programa de gobierno tiene la incoherencia que deriva de su partido. Su partido tiene incoherencias, no las ha podido definir, y se nota en sus apreciaciones que él mismo no alcanza a ir más allá de esas dificultades del Polo Democrático, que hay que perdonárselas porque es un partido en creación. Es una mala suerte para él, pero se nota en el momento en que las expresa”.

- Germán Vargas Lleras:

“Se nota que es liberal, que fue galanista y uribista al mismo tiempo y por eso su programa es un coctel que uno no termina de aclarar, y él va a tener que definir cuál de esos ingredientes de su programa es el que va a adelantar, porque no quedó claro en esta exposición”.

- Rafael Pardo:

“Hizo una muy buena exposición de su programa, y le faltó enfatizar que tenía un partido muy coherente respaldándolo y esa pudo haber sido su falla”.

- Sergio Fajardo:

“Sucede algo parecido a lo de Vargas Lleras. No nos quedó claro cuál es el programa de Sergio Fajardo. Sí quedó claro que es una buena persona, que es un buen profesor, que es un buen alcalde, que no le gusta la corrupción, que lucharía contra ella, pero como programa de un estadista, si lo tiene, no lo mostró en el debate”.

- El gran ausente:

“No hubo ninguna pregunta donde los candidatos expresaran como van a conformar un equipo a partir de un partido. Cómo sus proyectos de Estado se pueden prolongar en el tiempo respaldado por agrupaciones serias y con vocación de permanencia. Eso confunde a la población", explicó Roll.

El investigador agregó: "En este debate, el ciudadano común no percibe con claridad cuál es el espectro de cada político, si es de izquierda o de derecha. Tampoco hubo preguntas sobre posiciones ideológicas, aunque hubo preguntas sobre moral, pero no hubo posiciones más allá de la opinión sobre cuál será eltrato a Chávez. En ese sentido le faltó altura a la orientación del debate".


El impulso de la imagen
En televisión no gana quién esté mejor preparado sino quién se vea mejor, por eso, si de la telegenia y el carisma en televisión dependiera la decisión de por quién votarán los colombianos, los candidatos con mayor favorabilidad serían en su orden: Gustavo Petro, Antanas Mockus y Juan Manuel Santos. Los tres perdedores del debate: Sergio Fajardo, Rafael Pardo, Noemí Sanín y Germán Vargas Lleras.

A esta conclusión llegó el analista Camilo Rojas después de evaluar el desempeño, o mejor, la puesta en escena de cada uno de los candidatos.

- Juan Manuel Santos:

“Le fue bien a pesar de que no es telegénico, pero se nota que sus asesores lo prepararon bien. Su mejor round fue la capitalización de su vicepresidente Angelino Garzón, pues tiene claro que es una vulnerabilidad. Supo exhibir sus credenciales de lo que ha hecho y los proyectos que ha sacado adelante como ministro; y desde el segundo módulo de preguntas se dirigió a la audiencia. Quizá hoy nadie se acuerde muy bien de lo que habló pero fue el más persuasivo y convincente con sus respuestas; aunque la pregunta que no lo favoreció fue quizá la de sí su hija decidiera abortar, pues se contradijo, pero lo dijo con seguridad, y quizá nadie lo notó. Gana por contundencia en sus mensajes y por exhibir sus credenciales”.

- Noemí Sanín:

“No le fue bien. Visualmente era la única que se veía nerviosa. Al contrario de los gestos de Mockus, que le sirven para enfatizar, en Noemí aparecen cuando no sabe contestar. En la pregunta sobre la generación de empleo en Colombia, fue la única que bajo la mirada para leer. Sus respuestas no fueron concretas y Juan Manuel Santos la desarmó con la pregunta sobre la economía y desvió su respuesta sobre la ley de Justicia y Paz. Su error fue la inseguridad que proyectó”.

- Antanas Mockus:

“Se vio tranquilo, ninguna pregunta lo puso nervioso, siempre se dirigió al televidente y no tuvo complicaciones en responder en el tiempo preciso. En la primera parte del debate, cuando las preguntas apuntaban a las vulnerabilidades políticas de cada uno de los candidatos, Mockus era el único que no tenía una que lo debilitara. La mejor respuesta fue quizá la que le devolvió a la candidata Noemí Sanín cuando le dijo que los ‘tres tenores’ iban a trabajar en su gobierno; en este punto se mostró inteligente, como es él, y esto lo valora mucho la gente, así no entienda muy bien lo que está diciendo. Gana por inteligencia”.

- Gustavo Petro:

“Fue al candidato al que mejor le fue porque sus respuestas fueron las más originales de todos los candidatos; además, fue el único que supo aprovechar las oportunidades para mandar puyas a sus contrincantes, sobre todo a Juan Manuel Santos, quien es el ganador en las encuestas de opinión. Fue carismático, pues se mostró amable y dejó a un lado el tono fuerte que suele tener en muchas entrevistas. Esto sirvió para aplacar la imagen ‘peligrosa’ a la que se le asocia por su pasado guerrillero. Sus respuestas fueron precisas, claras y contundentes. No le sobró ni le faltó tiempo. Gana por respuestas originales”.

- Germán Vargas Lleras:

“En la primera parte no le fue bien, le faltaba tiempo, y su formato es muy duro, suena como si regañara. Estaba muy preocupado por hablar de su programa y no lo supo hacer, sonaba como un oportunista. No fue acertado el ‘cara a cara’ con Pardo. Su error: no es carismático y sus respuestas no fueron concretas, a veces se le quedaban sin resonder por falta de tiempo”.

- Rafael Pardo:

“En general fue muy gris y por eso puede pasar desapercibido. Habló claro, trató de reírse, de generar empatía, pero no lo logró porque no es carismático. La pregunta más difícil fue la de los nexos familiares de la senadora electa Arleth Casado. No la respondió seguro”.

- Sergio Fajardo:

“Su formato visual estuvo acertado, pues fue el único que se dirigió al público desde el comienzo. Sin embargo, aunque habló claro, no posicionó su mensaje: nadie sabría decir hoy que fue lo que dijo. No usó el tiempo para hablar de cosas concretas; en su discurso utiliza muchos verbos y eso confunde a la audiencia. Su carisma sigue siendo bien recibido, es agradable y atractivo. Su error: no fue claro en el posicionamiento de los mensajes. Nadie se acordará de lo que dijo”.

La próxima cita de los siete candidatos será el próximo 7 de abril en el Gran Debate que organizará Foros SEMANA. Una nueva oportunidad para que las aspiraciones presidenciales puedan sumar, o restar.  

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