ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Escucha"Peláez y Gardeazábal,dic 12" en Spreaker.

Fuerzas de Unidad Nacional al Senado y la Cámara, en defensa de Colombia y las Fuerza Pública

Por coronel Luis Alberto Villamarin Pulido el 6 de Marzo 2010 6:14 PM
    Mediante alianza estratégica con el movimiento Alas, las Fuerzas de Unidad Nacional (FUN) integradas por oficiales, suboficiales, soldados y agentes de policía integrantes de la reserva activa de la Fuerza Pública, inscribieron a varios de sus integrantes para las próximas elecciones para Senado y Cámara de Representantes.
       En contraste a las componendas electorales que hacen los politiqueros tradicionales, este grupo de antiguos militares y policías, elaboró un atractivo proyecto político, que pretende el fortalecimiento de la institucionalidad, robustecer la estrategia de Seguridad Democrática hasta convertirla en una Política de Estado, mejorar sustancialmente la educación y la investigación científica en las universidades y propender por la preservación y mejoría del medio ambiente,
         En segunda instancia las FUN buscan oponerse  con vehemente decisión patriótica a  los intentos del Movimiento Continental Bolivariano y del Foro de Sao Paulo para tomarse por la fuerza o por ardides  el poder en Colombia, con el fin de imponer la siniestra dictadura del proletariado y de paso, acabar con las libertades, al estilo de Hugo Chávez Frías en Venezuela con su socialismo del siglo XXI o Fidel Castro en Cuba.
         Por analogía, las FUN se oponen  a las pretensiones políticas de las Farc, que intentan obtener estatus de beligerancia para constituirse en un "ejército del pueblo", paralelo, con dominio de un territorio, lo cual implicaría la entrega de la soberanía nacional, como lo estaban logrando durante la vergonzosa administración Pastrana Arango, o lo quieren lograr por medio de la alcahuetería de Colombianos por la paz.
         Para el efecto, las FUN plantean impulsar la ley orgánica de Defensa y Seguridad Nacional y en complemento estar vigilantes para que las victorias que han conseguido las Fuerzas Armadas en el campo de combate, no se vayan a convertir en derrotas en las eventuales mesas de negociación, en los estrados judiciales y o en los artilugios la guerra política pro terrorista apadrinada por gobiernos marxistas y los comunistas colombianos.
          En consonancia, plantean las FUN, exigir que los miembros de las Fuerzas Armadas que han delinquido sean  juzgados de acuerdo con las leyes colombianas preexistentes; pero también, a los incursos en  presuntos  delitos, por causa y razón  del servicio, se les garantice  el debido proceso, con jueces y tribunales de la Justicia Penal Militar y con una defensa técnica e idónea financiada por el Estado.
         Esta posición infiere luchar para que se restituyan  el fuero militar y el fuero disciplinario, a la par con la defensa de la obligatoriedad del  servicio militar, catalogado como  norma esencial para la defensa y seguridad  interna y externa de la nación.
          Al mismo tiempo defender el deteriorado y complejo sistema de salud  de la Fuerza Pública, cuyo crecimiento  matemático y geométrico desbordó la capacidad presupuestal asignada por el Estado y se convirtió en un verdadero cuello de botella para la administración militar y policial, en desmedro de la salud de quienes entregan hasta la vida, para garantizar la paz y tranquilidad de los compatriotas.
        Los programas de las Fuerzas de Unidad Nacional en alianza con Alas, deberían ser normas permanentes, pero la realidad es otra. Producto de la demagogia y politiquería, las instituciones armadas han sido vistas por quienes han mal gobernado a Colombia desde la época santanderista, mas como un mal necesario, que como el verdadero patrimonio del pueblo colombiano y el sostén de la democracia asediada por terroristas, corruptos y delincuentes de todas las layas.
          En este momento histórico que abundan oportunistas auto-atribuyéndose la continuidad de la seguridad democrática, mas por ganar votos que por llevarla a la práctica; las patrióticas y serias propuestas de quienes con el uniforme defendieron la institucionalidad, la soberanía nacional y la integridad territorial, merecen que los electores colombianos, voten por personas con deseos de continuar un servicio honesto y pulcro a la nación.
          Omito los nombres de los candidatos, en razón a que son muchos los compañeros de armas que hoy aspiran conseguir una curul en el Congreso, este próximo 14 de marzo; pero los electores los podrán identificar con facilidad en las listas de Alas y depositar su voto, por quienes de verdad si saben, conocen, creen y defienden la Estrategia de Seguridad Democrática, que gracias a la cuota de sangre sudor y lágrimas de policías y soldados, nos permitió a los colombianos, volver a creer en el destino de país libre, soberano e independiente.

Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido
Analista de asuntos estratégicos
www.lusivillamarin.com

0 comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios de usuarios anonimos llenos de odio y con palabras soéces y/o calumniadores, serán eliminados.