ATENCIÓN:
Todos las publicaciones, mensajes y/o comentarios de este Magazine están bajo la
protección del Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula:
"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
Declaración Universal de los Derechos Humanos; Asamblea General de la ONU 
Dic 10 de 1948
Escucha"#pega peláez y gardeazabal sept 20" en Spreaker.

Carta al magistrado

17 de marzo de 2012 | COLUMNA | Por: SALUD HERNÁNDEZ-MORA

Afirmar que las denuncias sobre irregularidades en las altas cortes son más graves y causan mayor sufrimiento que los atentados de las Farc.

Colombia merece unas altas cortes intachables, ajenas a intereses ocultos.

Con todo respeto, estimado magistrado, o se le fueron las luces o tiene un desconocimiento enciclopédico de la realidad del país. Afirmar que las denuncias sobre irregularidades en las altas cortes son más graves y causan mayor sufrimiento que los atentados de las Farc es, como mínimo, una bofetada a las víctimas.
Vea, ilustre presidente del Consejo de Estado, los periodistas estamos acostumbrados a que nos tilden de paracos, guerrillos, vendidos a intereses inconfesables o nos demanden cuando hacemos denuncias. Pero no es culpa del mensajero que ustedes permitan las manzanas podridas en sus instituciones. ¿O acaso conspiro cuando afirmo que algunos practican los roscogramas con absoluta desvergüenza?
Como dirían en un juicio: ¿puede jurar, señor Gómez, que jamás nadie en el Consejo de Estado ni en la Corte Suprema, por citar solo dos, pidió puesto alguno en la Procuraduría o la Fiscalía a cambio de sus votos? ¿Mete la mano en el fuego por todos sus compañeros?
Doctor Gómez, ¿juraría que los antiguos miembros del Consejo de Estado Germán Rodríguez, Ramiro Saavedra y Rafael Lafont tenían familiares en la Procuraduría de Edgardo Maya por sus méritos y no por intercambio de favores?
¿Puede, magistrado Gómez, poner la mano en la Biblia, la Constitución o el libro que respete y afirmar que nunca un magistrado de alta corte cobró un peso por dictar una sentencia tramposa? ¿Se arriesga a quemarse los dedos?
¿Se anima, señor Gómez, a prometer que miembro alguno del Consejo de Estado, ni actual ni pasado, nombró un magistrado auxiliar con el exclusivo propósito de multiplicarle la pensión a costa del patrimonio del resto de colombianos?
Respetado togado, ¿firmaría, sin resquicio de duda, que colegas suyos, como Henry Villarraga u Ovidio Claros, son de una decencia incontrovertible y que Claros jamás maltrató a mujer alguna? ¿O que Néstor Correa no se alojó en el Intercontinental de Cali pagado por los Rodríguez Orejuela?
Magistrado Gómez, ¿declara con la conciencia tranquila que la anterior Corte rechazó las ternas de Uribe por considerar que ningún candidato era digno del cargo y no por vengarse de sus ataques?
Honorable jurista, ¿asegura que, en aras del bien colectivo, las altas cortes pedirán, en la reforma de la justicia, cambiar dos cuestiones que molestan sobremanera al hombre del común?:
1. Que no sea la Comisión de Acusación la que los investigue por ser un órgano inútil que genera desconfianza en la ciudadanía y solo sirve para que los magistrados corruptos no paguen por sus fechorías.
2. Que deroguen el obsceno decreto de 1971 que ampara uno de los mayores atracos al erario: el que permite que cualquiera de ustedes o sus amigos, con solo ocupar un mes un alto cargo bien remunerado de la justicia, reciba una pensión por ese monto.
Por último, doctor Gómez, ¿podría sostener sin ruborizarse que se justifica que varios magistrados viajen a China para "conocer el sistema judicial" de una dictadura que viola DD. HH.? ¿Promete que no fueron a pasear?
No pretendo que me responda pero tampoco que me demande o intente involucrarme, como hizo la anterior Corte Suprema, con la trama de las 'chuzadas' del DAS solo porque les fastidia que ventile algunos pecados. Aunque si le provoca, adelante.
En lo que sí coincido con ustedes es que no tiene sentido invocar una constituyente para reformar la justicia porque solo si los magistrados honestos deciden deshacerse de sus colegas corruptos, podrá limpiarse la rama y mejorar el servicio. Entre tanto, seguiremos sacando sus trapos sucios no por placer ni complot alguno, sino porque creemos que Colombia merece unas altas cortes intachables, ajenas a intereses ocultos.
Salud Hernández-Mora

0 comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios de usuarios anonimos llenos de odio y con palabras soéces y/o calumniadores, serán eliminados.