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Del amor y otros demonios

27 de noviembre de 2011 | OPINIÓN | Por: MARÍA ISABEL RUEDA

Con un "" a secas la fiscal Viviane Morales aceptó públicamente que se ha reconciliado con su ex marido, Carlos Alonso Lucio. ¿Qué tanto puede el amor influir en su buen juicio?
La fiscal Viviane Morales acaba de responder, en una entrevista con Bocas, una pregunta personal. Con un "sí" a secas aceptó públicamente que se ha reconciliado con su ex marido, Carlos Alonso Lucio. ¿Qué tanto puede el amor influir en su buen juicio?
En su reciente best seller, En la boca del lobo, el jefe de seguridad del cartel de Cali, Jorge Salcedo, cuenta que fue testigo de un pago que los Rodríguez Orejuela le hicieron hace algunos años al actual esposo de la fiscal Morales, Carlos Alonso Lucio, en ese entonces congresista. Le entregaron un cheque por 50 millones con el compromiso de que lo repartiera con su colega Íngrid Betancourt. Incluso, antes de esta revelación, se sabía que Lucio fungió durante un tiempo como 'lobista' del cartel de Cali y que, en calidad de tal, tramitaba citas para el círculo de los Rodríguez Orejuela con periodistas. La época coincide con otros cuentos tenebrosos que eran vox pópuli en los pasillos del Congreso, sobre que Lucio visitaba las cárceles para discutir su agenda legislativa con jefes de bandas criminales.
La vida de Carlos Alonso Lucio está llena de saltos mortales. Cuando se desencantó del M-19 (una versión dice que fue Carlos Pizarro el que se decepcionó de él), Lucio saltó de ese grupo guerrillero a asesorar al Eln. Estaba desempeñando ese oficio cuando este grupo guerrillero secuestró al actual presidente del Senado, Juan Manuel Corzo. A cambio de su liberación, la guerrilla le exigió al entonces ministro del Interior, Horacio Serpa, que organizara una delegación de jóvenes parlamentarios que fueran a discutir una agenda política con los cabecillas del Eln al monte. En esa delegación viajaron, entre otros, los entonces congresistas Germán Vargas Lleras, Juan Fernando Cristo y Viviane Morales. Ella llevaba un perrito. Luego de un tortuoso viaje aéreo, la comisión llegó al monte. Ella desapareció durante todo el día mientras sus colegas negociaban con el Eln la liberación de Corzo. La congresista reapareció para retornar a Bogotá con la comisión. El perrito se quedó con Lucio en el monte.
No sé qué pasó entre el Eln y Lucio. Pero de él solo volvió a saberse años más tarde, cuando saltó sorpresivamente a las noticias como asesor de los paramilitares. Según EL TIEMPO, está documentado periodísticamente que durante ese período acompañó al paramilitar 'Julián Bolívar' en un viaje a Caracas.
También es cierto que Lucio pagó una temporada de cárcel al haber sido encontrado culpable de estafa por la Corte Suprema de Justicia.
Con semejante hoja de vida y tantas acrobacias, no puede extrañar que a Lucio se le adjudique justa o injustamente un papel de gran ascendencia sobre el cargo de su esposa, la Fiscal. Hasta se ha preguntado si él ha influido en ciertos nombramientos, como en el del fiscal Pabón, el primero que tuvo a su cargo el proceso de los Nule. O si la lentitud de la Fiscalía en instruir el proceso del robo de la Oficina de Estupefacientes se debe a que uno de los principales implicados es mejor amigo de Lucio.
También puede ser una mera coincidencia. O una suposición inmerecida por parte de la Fiscal. Porque estar casada con Lucio no significa que ella carezca del carácter suficiente para defender su independencia profesional de la influencia de su vida personal. Por eso, esta columna no tiene por objeto solicitarle a la doctora Viviane que escoja entre su cargo y su relación sentimental con un personaje tan controvertido. ¿Qué autoridad tiene una periodista como yo para ponerla en ese dilema? Ni más faltaba. Pero, como analista de opinión, estoy en la obligación de decir públicamente que la controversia sí existe y que es válido ventilarla.
¡SE ME OLVIDA! La Fiscal podrá escudarse en que esa pregunta de Bocas se la hicieron solo por ser mujer. Pero si el Fiscal fuera Lucio y su esposa la que exhibiera semejante hoja de vida, seguramente la pregunta le habría caído a él.

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